Anismo ¿Qué es realmente y cuáles son sus causas, síntomas y tratamientos más adecuados?

Para la mayoría de personas, acudir al baño a diario es algo muy sencillo y automático que no les hace tener ninguna preocupación. Pero para otras, esto es bastante complicado; se trata de una sensación que les produce dolor y todo tipo de molestias que soportan, incluso, durante el resto del día, en diferentes niveles de intensidad. Una de ellas, considerada una enfermedad moderada, es el anismo.

Las personas que sufren de disinergia anorectal tienen una disfunción en la zona del suelo pélvico que puede ser causada por una gran cantidad de problemas, pero principalmente es debida al estreñimiento y a la incontinencia. En los siguientes párrafos ahondaremos en esta enfermedad y en lo que supone para las personas que la padecen. Además, explicaremos las curas que ofrecen los especialistas en anismo y el tratamiento y consejos que deben seguir los pacientes.

¿Qué es el anismo o disinergia defecatoria y cuáles son las causas que lo produce?

Cuando una persona tiene ganas de evacuar, tiene una relajación en los músculos del suelo pélvico para dar paso a las contracciones que provoca el abdomen y que empujan las heces desde los intestinos hasta el exterior y están en concordancia con estas.

Pero, en el caso de los pacientes que han sido diagnosticados de disfunción del suelo pélvico, esos músculos sufren contracciones involuntarias durante la excreción, por lo que intentan vaciar el contenido fecal en un proceso interno que no está sincronizado. Por lo general, lo que ocurre es que el suelo pélvico se contrae cuando debe estar relajado, imposibilitando la expulsión.

Debido a esto, no se provoca una salida al exterior de todo el contenido fecal, lo que provoca incontinencia a causa de los restos que han quedado en el interior del recto del paciente.

La motivación de este problema, es decir, la causa, suele venir dada por:

  • Una lesión o mala recuperación del esfínter así como su debilidad. Esto puede ocurrir al tener sexo anal de manera inadecuada, por sufrir largos episodios de fuerte estreñimiento, una mala preparación al parto…
  • Los nervios dañados por intervenciones quirúrgicas, parto, hemorroides, etc. pueden hacer lo propio.
  • También puede ocurrir que seamos incapaces de mandar las señales adecuadas del cerebro al músculo esfinteriano interno cuando lo desea relajar o que, en algún punto, estas señales se pierdan o se entiendan mal.
  • En definitiva, cualquier circunstancia que haga que el esfínter anal falle a la hora de relajarse. De hecho, incluso el miedo a sufrir gran dolor al ir al baño (por ejemplo, si tenemos almorranas o graves heridas en la mucosa) hace que, sin que nos demos cuenta, nosotros mismos forcemos el músculo para tratar de controlar la expulsión de heces, “maleducándolo”.

¿Qué tipo de síntomas presentan los pacientes que sufren de anismo?

Causas del anismo

La aparición de la enfermedad de defecación obstructiva se reconoce principalmente por un cuadro clínico de estreñimiento con una duración muy extensa, unido a los resultados que se obtienen de una prueba conocida como un enema opaco. Este método permite ver el interior del recto y el colon y conocer cómo trabajan los músculos en nuestro interior.

Para llevarla a cabo se introduce un enema por contraste y se realiza una radiografía de la zona, para poder visualizar la zona resaltada por el contraste. El paciente no sufre daños con la prueba, ya que solo se tiene que tumbar en la cabina del radiodiagnóstico y esperar a que le coloquen el enema.

Otros síntomas que va a notar el paciente son:

  • Evacuaciones muy difíciles y dolorosas
  • Hinchazón
  • Dolor de cabeza
  • Dolor en la zona del abdomen
  • Sensación de no haber vaciado el estómago por completo
  • Fatiga
  • Cansancio nervioso

¿Cuál es el tratamiento más adecuado para curar el anismo?

La forma que tienen los especialistas de diagnosticar esta enfermedad, además de con el enema, es mediante las pruebas electromiografía, defecografía y ultrasonido transperineal. Por ello, se debe acudir al médico de cabecera y que este nos de cita con un especialista en este tipo de enfermedades, el proctólogo. No se trata de una patología de “andar por casa” que nosotros mismos podamos diagnosticar (lo cual es algo que, por otro lado, nunca debería realizarse).

El tratamiento inmediato es el que se le ofrece a las personas que padecen de estreñimiento crónico. Si no se ha encontrado una causa específica de este problema, se ataca al modo de vida del paciente para corregirlo y convertirlo, por tanto, en el más sano posible y, con ello, más beneficioso para equilibrar nuestro organismo y sus funciones, incluida, por supuesto, la defecatoria. Las primeras medidas que se llevan a cabo son las siguientes:

  • Cambio en la dieta, de manera que se aumenta el consumo de frutas y verduras, hasta un mínimo de cinco veces al día. Además, se obliga a masticar más despacio para que las digestiones sean fáciles y no se sobresfuerce el aparato digestivo y siempre comer a las mismas horas con la intención de regular la ida al baño y crear un hábito defecatorio.
  • Como decimos, se debe intentar acudir al servicio a evacuar de manera programada y siempre a las mismas horas para comenzar a regular el organismo. No forzar si no se desea, pero permanecer un rato sentado (no demasiado o podremos llegar a provocar otros problemas). Tampoco reprimir el deseo de evacuar y, siempre que vengan las ganas, defecar a la mayor inmediatez.
  • Aumento en la ingesta de líquidos hasta un mínimo de dos vasos de agua por cada 10 kilogramos de tu peso corporal.
  • Realizar ejercicio físico moderado de manera regular, al menos tres veces por semana, combinando ejercicios aeróbicos y cardiovasculares.
  • No tomar laxantes, pero aumentar el consumo de yogures o alimentos fermentados para facilitar la defecación de manera natural.
  • Realizar técnicas de relajación en todos los músculos de la zona del suelo pélvico. También existen técnicas relacionadas con la fisioterapia en la zona anorrectal.

Biofeedback Bioinformación para tratar el anismo

Biofeedback EMG o Bioinformación

Como decimos, estas eran unas indicaciones generales pensadas para tratar el estreñimiento y con la esperanza de que, como ocurre en muchos casos, la situación se normalice, con un esfínter y suelo pélvico sincronizado con el movimiento abdominal.

Sin embargo, estas pautas no siempre funcionan y se debe recurrir a un tratamiento que va un paso más allá. En el caso de que el paciente se encuentre en una circunstancia en la que el grado de dolor y las molestias son elevados, el especialista recomienda un tratamiento de biofeedback EMG.

Esto no es más que intentar enseñar al paciente a relajar los músculos que tienen en su suelo pélvico para que se aumente la presión intraabdominal en el momento de la defecación. Ello se realiza durante un defecación simulada con ellos. Está demostrado que esta técnica permite a los pacientes mejorar su situación entre en un 60% y un 80% de los casos.

Este tratamiento no es más que un método de reeducación para poder hacer que el paciente aprenda a relajar y contraer los músculos de la pelvis de forma adecuada. Esto se hace para que en el momento en que se va a producir la deposición se puedan retener o expulsar las heces de una manera más sencilla y a voluntad.

Para que el especialista apruebe la realización de esta técnica para tratar el anismo es muy importante realizar una valoración completa del paciente:

  • No es necesario acudir a la prueba en ayuno, ni suspender otras medicaciones que se estén utilizando.
  • Cuando la persona acude a la consulta, el especialista prepara una serie de ejercicios para cada necesidad, que son guiados por un ordenador con un software preparado para la gestión de los mismos.
  • El paciente se acuesta en la camilla y se le coloca una pequeña sonda de 3 milímetros. Esta tiene colocado un balón de látex en la punta que se introduce por el recto, utilizando un lubricante con una pequeña cantidad de anestesia.
  • Se le coloca un monitor delante para que pueda ir realizando los ejercicios que el programa le indica. El médico estará presente para poder ayudarle cuando lo precise y además controlará los ejercicios mediante un ordenador.
  • Se recomienda realizar unas diez sesiones en total de unos 30 minutos de duración. Una vez finalizadas, el médico especialista enseña al paciente a realizar ejercicios en su casa.
  • Generalmente estos le llevarán unos 5 minutos y se repetirán tres veces al día.

*Este tratamiento no presenta riesgos ni efectos secundarios para el paciente.

Inyección de toxina botulínica

Otra técnica que aún se encuentra en fase de estudio es la inyección de toxina botulínica (Botox). Esta se aplicaría sobre la zona del músculo puborrectal, pero por el momento no se han obtenido resultados ciertamente concluyentes por lo que no se trata de un tratamiento que se realice a día de hoy sino que aún se encuentra en fase de prueba cerrada.

Como se puede observar, para combatir el anismo lo más importante es cambiar algunas costumbres diarias en nuestra dieta y en cuanto a la introducción de hábitos diversos como la actividad física o la misma acudida al baño. Con estas sencillas soluciones veremos un gran nivel de mejora en el caso de padecer defecación obstructiva.


¿Has sufrido o conoces alguien que haya padecido esta enfermedad? ¿Cuales fueron los motivos y las causas que llevaron a padecerla? ¿Y su cura? Comparte tu experiencia con los demás lectores!

Si te ha servido de ayuda, comenta y comparte para ayudar a más personas, gracias! 😉

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【 ANISMO 】 ¿Que es y como tratar la Disinergia Defecatoria?
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Este artículo ha sido revisado por el equipo médico de Hemorroides.club

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