¿Qué es una anoscopia y para qué sirve? Todo sobre esta prueba de diagnóstico

En muchas ocasiones el médico no es capaz de ver todo lo que necesita en la parte interior del ano. Un ejemplo de esto, es cuando se precisa conocer el tamaño y posición de una hemorroide y se deben realizar pruebas extra para clasificarla en un grado u otro.

En este momento es cuando se propone al paciente la realización de una anoscopia, y en otros muchos casos que veremos a lo largo del post. A continuación, vamos a hablar detenidamente sobre esta prueba, incidiendo en su utilidad y en cómo se realiza de forma correcta, amén de recordar algunas complicaciones que pueden surgir durante el proceso.

¿Qué es una anoscopia?

La anoscopia es un procedimiento que se realiza para visualizar el conducto anal, el recto y la parte interna del ano. Esto equivale aproximadamente a los últimos 10 centímetros del tubo digestivo y hacia abajo. Es un tratamiento que permite a los médicos detectar enfermedades locales y decidir el tratamiento que se puede realizar frente a ellas.

Para poder llevarla a cabo, es necesario el uso de un anoscopio, que no es nada más que un tubo de unos 8-10 centímetros de largo y con un diámetro que puede alcanzar los 40 mm, con una base circular. Antes se realizaba una simple visualización a través del mismo, pero hoy en día la técnica ha avanzado bastante más, volviéndose mucho más precisa y segura.

Se utiliza también la luz fría para realizar esta prueba. Se trata de una lámpara con luz de halógeno, que no emite calor y, por ello, se puede introducir por el recto sin ningún tipo de riesgo. La punta de esta posee una cámara unida mediante fibra óptica que sirve para realizar fotografías o vídeos en tiempo real.

¿Para qué sirve la prueba de la anoscopia?

Tipos de anoscopios para realizar la prueba de la anoscopia

Esta sirve principalmente para que el médico pueda proponer soluciones frente a un problema que se de en nuestro recto, como fisuras, pólipos, hemorroides… así como para realizar un diagnóstico acertado ante la presencia de ciertos síntomas que se estén presentando (sangrado, pesadez, inflamación, infecciones reiteradas…).

Además, el proctólogo puede llevar un control y adelantarse a enfermedades que se puedan dar en el futuro. Con este sencillo examen podrá ofrecerte un tratamiento y un diagnóstico precoz de ciertas enfermedades del ano y recto, incluso de algunos tipos de cáncer.

Procedimientos para la realización de la prueba

Vamos a ver cómo se hace una anoscopia y qué consideraciones previas debes conocer. No te preocupes porque ambas cosas son muy sencillas, veremos el antes, durante y después de la prueba, para que en el caso de que en algún momento nos tengamos que realizar una, vayamos preparados y por ende, más tranquilos y confiados.

Preparación ante una anoscopia

Antes de acudir a la prueba, el médico te va a dar una serie de directrices que debes cumplir para estar bien preparado para la misma. Además, hay algunas cosas que debes saber.

  • Comenzamos por indicar que la duración de esta prueba es variable en función de la técnica a realizar: por un lado tenemos la anoscopia realizada solo para visualizar la zona que dura pocos minutos y por otro tenemos la prueba realizada para tomar muestras; con una duración siempre superior a 20 minutos.
  • No se considera en sí una prueba dolorosa, si es posible sentir alguna molestia debido a la introducción por el ano del anoscopio, aunque la sensación de dolor no será en la mayoría de los casos un problema grave.
  • La anoscopia no suele precisar de ingreso por parte del paciente. Es más, en ocasiones puede realizarse en la propia consulta de tu médico de cabecera. Este realiza la prueba en una sala equipada y en un corto período de tiempo envía al paciente a su casa.
  • Esta prueba no precisa de acompañante por parte del paciente, ya que no te causará limitación ni para andar, ni para conducir hasta tu casa o lugar de trabajo. Por otro lado, es probable que el médico te pida colocarte un enema previamente para poder realizar la prueba con el recto completamente vacío.
  • Hay que comunicarle al médico todas las medicinas que se están tomando para que decida cuáles debe suspender hasta la realización de la prueba. Antes de ella, se recomienda no tomar anticoagulantes, como aspirina o ibuprofeno.
  • No hay que realizar un período de ayuno antes de la prueba, pero sí que se recomienda seguir una dieta con mucha fibra y gran cantidad de líquidos. De esta manera se podrá evitar el estreñimiento.
  • Tampoco hay que ponerse una ropa especial para la misma.
  • Antes de realizarte la prueba te pedirán que firmes un consentimiento donde aceptas que se te ha proporcionado la información necesaria acerca de la prueba que se te va a realizar y de que te han informado de los posibles riesgos que se pueden dar. Debes llevar la tarjeta sanitaria y el volante que te ha dado el médico que solicita dicha prueba.
  • Esta no está contraindicada en ningún caso, aunque si se sufre una crisis hemorroidal o una infección reciente es preferible esperar para realizarla.
  • En el caso de estar embarazada, hay que avisar al médico a la mayor brevedad y recordárselo, en todo caso, antes de empezar.

Como se hace una anoscopia y su procedimiento

Durante la realización de la prueba

El día en que se va a realizar la anoscopia de manera oficial, será cuando firmes el consentimiento y te pedirán que realices deposiciones en las horas inmediatamente anteriores. Por ello, si eres una persona con problemas de estreñimiento, debes pedirle al médico de cabecera que te recete laxantes o incluso un enema.

Al entrar en la consulta el médico te pedirá que acudas al baño para vaciar la vejiga y que te desnudes la parte inferior del cuerpo. Luego, debes tumbarte en la camilla con las piernas dobladas hacia el pecho, como si quisieras abrazarlas.

El profesional comenzará por hacer una observación del ano, para revisar si existen lesiones externas. A continuación, realizará un tacto rectal para comprobar que el esfínter tiene una correcta contracción así como para comprobar la existencia de cuerpos evidentes.

A continuación, se procederá a realizar una limpieza antiséptica de la zona, antes de introducir el anoscopio. Puede ser que utilicen productos antisépticos. No es necesario aplicar anestesia, ya que el procedimiento es rápido y el anoscopio solo se introduce unos pocos centímetros.

El médico te pedirá que estés relajado y cuando introduzca el aparato, lo único que sentirás es un pesadez como la que sientes al defecar. Al entrar el anoscopio, lo hará también la cámara de visionado para observar el interior del recto. Comenzarán a sacarlo de nuevo lentamente para observar todo ese camino.

Si la anoscopia es de alta resolución, al mismo tiempo que se visualiza la zona se inserta un líquido que tiñe las paredes del recto, ya que si, tras usar luz fluorescente, existen zonas más marcadas sería conveniente realizar una biopsia de las mismas. Esto se hace en ese mismo momento, insertando unas pinzas que tomarán la muestra del epitelio. Esto puede ser un poco doloroso, ya que sentirás una punción. Puede incluso que sangres muy levemente en los días posteriores a la toma de la muestra.

Resultados y diagnóstico

Los resultados de la utilización de esta técnica son visibles en muy poco tiempo y aunque puede llevar algunos días recuperarse de las molestias que se sientan, ese día estarás en tu domicilio y disponible para hacer casi de todo.

Conforme termines de realizarte este examen deberás disponer de una nueva cita con tu médico para que te dé los resultados de esta. Los valores normales se dan tanto en tamaño como en color del conducto.

Los valores anormales pueden ser múltiples, relacionados con tamaño, color, presencia de mucosa y bultos, lesiones, etc. También son múltiples las patologías que los han podido provocar. Estos servirán para realizar un diagnóstico o una revisión y para, en caso necesario, solicitar nuevas pruebas en función de los mismos.

Algunas complicaciones

En algún caso pueden darse las siguientes complicaciones, no son muy comunes, pero no está demás saberlas y en caso de padecerlas no alarmarnos, ya que son propias del proceso.

  • Pequeñas heridas en la zona del recto.
  • Infección local en la zona, solucionable con la toma de un antibiótico o introducción del mismo por vía intravenosa.
  • Hemorragia, sobre todo en el caso de tener hemorroides; en ocasiones se debe optar por una intervención quirúrgica para hacerlas desaparecer. También aparece, cuando decimos, si se los ha tomado una muestra de tejido.
  • Dolor persistente, si hay dolor durante muchos días después de la prueba, contacta con tu médico.

¿Conocías todos los aspectos importantes sobre la prueba de diagnóstico conocida como anoscopia? ¿Te has hecho en alguna ocasión alguna? Cuenta y comparte tu experiencia con los demás miembros de la comunidad, seguro que será de gran ayuda!

Si te ha servido de ayuda, comenta y comparte para ayudar a más personas, gracias! 😉

Resumen:
Fecha de revisión:
Artículo revisado:
ANOSCOPIA ¿Que es y como se realiza? Todo lo que debes saber
Puntuación:
51star1star1star1star1star
¿Nos das 5 estrellas? 🙂
[Total: 6 Media: 4.3]
Este artículo ha sido revisado por el equipo médico de Hemorroides.club

Comenta y participa

  ◀ Acepto los términos de privacidad

  1. Responsable: Hemorroides.Club
  2. Finalidad: Envío por email de noticias y novedades
  3. Legitimación: Tu consentimiento expreso
  4. Destinatario: Lista de suscriptores alojada en Wordpress
  5. Derechos: Acceso, rectificación, supresión, anonimato, portabilidad y olvido de sus datos