Cáncer anal, enfermedad grave del ano

El cáncer anal es uno de los tumores más raros que existen; se estima que representa entorno al 2% del total de tumores relacionados con el tubo digestivo. Es una patología bastante silenciosa por dos motivos. Por un lado, no se habla de ella con demasiada frecuencia. Y, por otro lado, sus síntomas no son demasiado notorios; y, cuando se dan, se pueden confundir fácilmente con las señales de alerta propias de otras patologías más leves por lo que su diagnóstico es, por desgracia, tardío.

Merece la pena destacar que la cifra de pacientes con esta enfermedad grave del ano ha aumentado de forma considerable en los últimos años debido a varios factores, como la mayor esperanza de vida en los países occidentales o la mayor incidencia del virus del papiloma humano (VPH).

¿Qué es el cáncer anal?

El cáncer, o tumor maligno, consiste en una enfermedad en la cual las células normales de una determinada zona del cuerpo comienzan a crecer de forma inusual, invadiendo así, los tejidos e incluso extendiéndose a otras zonas. El canal anal es un conducto mediante el cual se conecta el recto con el exterior del cuerpo. El cáncer de ano o cáncer anal se da cuando las células presentes en la piel que rodea el ano comienzan a crecer sin control.

Se trata de un tipo de cáncer muy poco común. Como hemos dicho, se estima que representa el 2% del total de tumores malignos del tubo digestivo en los países occidentales. Por poner como ejemplo Estados Unidos, se diagnostican 4.000 casos cada año; una cifra muy baja si la comparamos con los 140.000 cánceres colorrectales correctamente diagnosticados.

Esta enfermedad tan grave puede tener su origen en cualquier parte o zona del ano. Merece la pena valorar que, es precisamente el lugar en el que comienza el tumor maligno, el que determina el tipo de cáncer del que se trata y, por tanto, su tratamiento.

  • Por un lado, el carcinoma espinocelular, el tipo más común de cáncer anal. Se origina en las células que recubren el canal del ano y se extiende hacia los tejidos subyacentes.
  • Por otro lado, el carcinoma cloacogénico, el cual es bastante similar al anterior; el tratamiento de ambos, en la gran mayoría de los casos, es exactamente el mismo.
  • Y, por último el adenocarcinoma, el menos común de todos. Tiene su origen en las glándulas del ano. Una de sus características principales es que se trata de un tipo de tumor asintomático en sus primeras etapas. Así, cuando se diagnostica, en prácticamente en el 100% de los casos, se encuentra en fase avanzada.

Causas de esta enfermedad del ano

Gráfico Tasas de incidencia del cáncer anal asociado al VPH por raza y grupo étnico

Tasas de incidencia del cáncer anal asociado al VPH por edad y sexo en Estados Unidos de 2009 al 2013

Nos encontramos con que existen causas muy variadas. Algunos estudios señalan que en los últimos años la incidencia de este tumor maligno se ha disparado en los países desarrollados debido al incremento del virus del papiloma humano, VPH. Además, existen otros factores de riesgo que enumeramos a continuación:

  • VIH: No todas las personas que presentan VIH desarrollarán un cáncer anal pero es bastante común que ambas patologías vayan de la mano.
  • Sistemas inmunitarios débiles: Quien padece de inmunodepresión será más propenso a padecer esta enfermedad, así como cualquier otra ya que su sistema inmunológico estará debilitado.
  • Tabaquismo: Algunos estudios han establecido que existe una relación directa entre el tabaquismo y el el riesgo de desarrollar un cáncer en el ano.
  • Edad: Aunque lo cierto es que este tipo de tumor maligno puede aparecer a cualquier edad, es muchísimo más frecuente en personas mayores de 50 años.
  • Sexo anal: Tener relaciones sexuales anales no produce cáncer como tal, pero sí es cierto que es un factor de riesgo añadido y quien lo practica sin tomar medidas de precaución, tiene un mayor riesgo de desarrollarlo.
  • Fístulas, heridas y otras alteraciones anales: Cuando se sufre una inflamación crónica de la zona por padecer fístulas, heridas anales y demás, la exposición de los tejidos aumenta; además, estos son más débiles y propensos a ciertas desajustes.
  • También existen diferencias entre sexos: Este cáncer es más común en mujeres que en hombres.
  • Radiación en la zona: Estar expuestos a ciertos tipos de radiaciones favorece la aparición de tumores de forma general, tanto benignos como malignos.

¿Cuales son los síntomas del cáncer de ano y recto?

Conocer la sintomatología propia de esta patología es fundamental para poder tratarla a tiempo y no esperar a que se haya desarrollado y esté en un nivel avanzado, lo cual, la hace más difícil de curar, a continuación vamos a repasar los principales síntomas de esta enfermedad del ano.

Sangrado

Generalmente, es la primera señal de alerta de que algo en la zona anal no va bien y es un síntoma de este problema. Claro que en la gran mayoría de los casos, se debe a otras causas que nada tienen que ver con un tumor maligno, como las hemorroides o una fisura anal. Por lo tanto, si has observado un sangrado en las heces o al defecar, es importante que te pongas en contacto con tu médico, pero sin alarmarte y manteniendo siempre la calma.

Verrugas

Las verrugas o la aparición de bultos también son otro síntoma muy común en esta enfermedad grave del recto. La ubicación de éstas depende de cada paciente, aunque lo más frecuente es que se encuentren en el interior del intestino; en este caso, no producen ningún síntoma, por lo que se descubren al realizarse algún examen médico. En cambio, si las verrugas o cierto bultitos se encuentran en el exterior, éstas causan molestias y, además, son obviamente, palpables y visibles a simple vista.

Presión en el recto

La gran mayoría de pacientes que padecen cáncer anal señalan que notan una gran presión en la zona del recto; explican que sienten una especie de masa en el canal rectal que ejerce una gran presión en las paredes del mismo, al igual que el dolor crónico anal. A medida que esta masa va aumentando de tamaño, puede provocar que los pacientes pierdan el control de sus músculos anales, de manera que el tránsito intestinal se descontrola y se de una incontinencia fecal.

Ardor y picazón

Un síntoma bastante habitual en pacientes que sufren de esta patología es sentir una gran sensación de ardor y picazón en la zona del recto. Muchas veces se confunde con hemorroides, por lo que es importante prestar atención a estos síntomas y consultar con el médico para que nos de un diagnóstico más adecuado.

Tránsito intestinal

Otro de los síntomas que produce un tumor maligno es un cambio repentino en el tránsito intestinal, que se puede manifestar en forma de estreñimiento o de diarrea. Claro que, al igual que ocurre con el sangrado anal, lo más habitual es que estos cambios se deban a otros factores que nada tengan que ver con un cáncer de ano, motivo por el cual, desgraciadamente, tampoco causa alerta.

En general, notar un gran flujo en la zona anal, así como que los músculos del intestino fallan son indicativos relacionados con el tránsito intestinal que sí son más claros y extraños y que se deben poner en conocimiento de un profesional facultativo de inmediato.

¿Cual es el diagnóstico del cáncer del ano y recto?

Extirpación cáncer del ano y recto

Si sientes uno o varios de los síntomas que hemos mencionado en el punto anterior, es importante que te pongas en contacto con tu médico. Tal y como hemos señalado, todos ellos responden en la gran mayoría de los casos a patologías más leves, pero aún así es importante que solicites una consulta puesto que, como indicábamos al comienzo, el diagnóstico de este tipo de tumoración maligna es muy tardío.

Para establecer un diagnóstico, tu médico te preguntará sobre tu historia clínica, además de posibles factores hereditarios, así como acerca de tus relaciones sexuales y tus hábitos de salud. Gracias a ello puede realizar una valoración inicial y comprender los factores de riesgo de cáncer anal.

Una vez establecida la valoración inicial, y descartando otras patologías, el facultativo solicitará una serie de pruebas. Las pruebas de diagnóstico más habituales son las siguientes:

  • Anoscopia: Se trata de un examen para observar tanto el conducto anal como la parte baja del recto. El procedimiento es muy sencillo y se suele realizar en el ambulatorio. En primer lugar el médico realiza un tacto rectal y, a continuación, introduce el anoscopio dentro del canal anal; esto puede resultar algo molesto, aunque no doloroso. Si el médico observa algo extraño, puede tomar una muestra para biopsia en la misma prueba.
  • Proctoscopia: Es una prueba algo más compleja que la anterior, la cual se utiliza para observar el colon y el recto. El examen proctológico procede de la siguiente manera, una vez estés tumbado, el médico realiza un tacto rectal y, a continuación, introduce el sigmoidoscopio, el cual lleva una cámara en su extremo; y llega hasta el colon. Si el médico lo considera necesario, como en el caso anterior, puede tomar muestras de tejido para posterior biopsia.
  • Biopsia: Es una prueba en la que se extrae tejido para examinarlo en el laboratorio y analizar con detenimiento el estado de las células.

Tratamiento para el cáncer de ano y recto

El tratamiento del cáncer anal depende básicamente de la etapa en la que se encuentre el tumor, así como de la ubicación del mismo, del estado general de salud del paciente y su edad.

Generalmente, existen tres tipos de tratamientos de cáncer anal:

  • Radioterapia: Se trata de un tratamiento que utiliza rayos X de alta energía para acabar con las células canceríguenas. Existen dos tipos de radioterapia. Por un lado, la externa; los rayos X se dirigen al tumor desde el exterior del cuerpo. Y, por otro lado, la interna, mucho más invasiva; el material radiactivo se coloca de forma directa en el tumor maligno.
  • Quimioterapia: Es el tratamiento contra el cáncer más común de todos. Utiliza sustancias químicas y medicamentos para eliminar las células cancerosas.
  • Cirugía: En los estadios más avanzados del tumor se puede recurrir a la cirugía. La resección local consiste en la extirpación del tumor localizado en la parte inferior del ano. Esta cirugía no asegura su desaparición o que no haya una reaparición posterior.

Cuál de estos tratamientos escoger, lo determinará el oncólogo teniendo en cuenta los factores que detallan la situación del paciente. No obstante, a la gran mayoría se les recomienda combinar la radioterapia y la quimioterapia; ambos tratamientos se administran, en este caso, al mismo tiempo.

El cáncer que afecta al ano, en más del 80% de los casos responde positivamente a la radioterapia. En ocasiones se complementa con quimioterapia posterior o a mitad de tratamiento para mejorar su eficacia, por tanto hay que ser positivo respecto a la curación total sobre esta enfermedad maligna. Según expertos en la materia, el estado de ánimo, el entorno familiar y otros factores extrínsecos son fundamentales para ayudar al paciente a superar este tipo de patologías.

También conviene tener en cuenta los efectos secundarios de la radioterapia, los cuales pueden darse inmediatamente después de la sesión, o incluso unas semanas después. Estos incluyen irritación anal, fatiga, diarrea, náuseas, vómitos, sequedad en la piel, formación de ampollas y descamación. Si bien, siempre será mejor padecerlos que no tratarse.

Prevención para no sufrir de esta enfermedad anal

En cuanto a si existe alguna manera de prevenirlo, lo cierto es que prácticamente ningún tipo de tumor se puede prevenir al 100%. No obstante, sí se pueden controlar los factores de riesgo, ya sean del tipo medioambiental, estilo de vida, ya sea mediante las propia dieta y la alimentación, evitar el sedentarismo u otros factores.

Merece la pena evitar el sexo anal sin preservativo por el riesgo de infección de VPH y VIH. Además, resulta recomendable dejar de fumar ya que el tabaquismo es un factor de riesgo en este tipo de cáncer y, en general, en todos. Especialmente indicados estos consejos si se han sufrido otros cánceres en uno mismo o en familiares cercanos, así como alteraciones graves del aparato digestivo.

Pronóstico del cáncer anal

Una cosa hay que tener claro, el cáncer de ano se cura. La supervivencia de pacientes con este tipo de tumor maligno depende fundamentalmente del estadio en el que se encuentre el cáncer a la hora de tratarlo.

  • El estadio I es el más leve de todos, en el cual el tumor se encuentra localizado; en muchos casos bastante con cirugía para extirparlo, siendo la supervivencia a los 5 años del 85%.
  • El tumor localmente avanzado, de estadio II y III, se trata combinando radioterapia y quimioterapia. Así, las probabilidades de supervivencia más allá de los 5 años son del 50%.
  • El estadio IV es el más grave de todos, y, por lo tanto, tiene un pronóstico muy malo ya que el tumor se ha expandido, dando lugar a la metástasis.

En el caso de padecer un estado avanzado, los tratamientos no son eficaces para la desaparición del tejido canceroso, aunque se suele recurrir a la quimioterapia porque ayuda a paliar los síntomas de la enfermedad. Las probabilidades de supervivencia a los 5 años no alcanzan el 20%.


Conocer y tener información sobre las distintas enfermedades anales que pueden darse es muy importante. Es fundamental acudir a un médico especialista al más mínimo síntoma o sospecha, aunque sin alarmarnos, ya que en casi la totalidad de los casos, estos síntomas se deben a enfermedades menos graves.

Si te ha servido de ayuda, comenta y comparte para ayudar a más personas, gracias! 😉

Resumen:
Fecha de revisión:
Artículo revisado:
【CÁNCER ANAL】¿Cuales son sus Síntomas y sus Causas?
Puntuación:
51star1star1star1star1star
¿Nos das 5 estrellas? 🙂
[Total: 14 Media: 4]

Comenta y participa