Colon irritable o Síndrome del Intestino Irritable ¿Qué es y cómo tratarlo?

Existe un cuadro sintomatológico que no obedece a ninguna enfermedad como tal sino que está relacionado con el colon irritable. En este caso, quien lo padece presentan molestias relacionadas con el aparato digestivo. El problema de ello es que pueden confundirse con otras patologías, motivo por el cual resulta esencial conocer en qué consiste este síndrome.

A continuación vamos a dar un amplio enfoque a esta patología para que puedas conocerla más a fondo y saber cuales son los síntomas característicos, así como las causas y tratamientos y terapias más adecuadas para poner remedio a esta dolencia y llevar un estilo de vida pleno de salud.

¿Qué es el colon irritable y cuáles son sus causas?

El colon irritable, también conocido como Síndrome del Intestino Irritable (SII), colon espástico o colon irritado es un trastorno del tubo digestivo de carácter crónico y tipología funcional. Consiste, principalmente, en la irritación e inflamación de esta parte del intestino grueso.

Se da en períodos bien diferenciados en que los síntomas son notables y existiendo otros de latencia absoluta en los que no notamos ningún signo de malestar. Es decir, los síntomas “van y vienen” dependiendo de diversas circunstancias.

Podemos hacer una clasificación que nos deja ver cuatro tipos diferentes de Síndrome del Intestino Irritable, estos son:

  • Con estreñimiento
  • Con diarrea
  • Mixtos
  • No tipificado, son aquellos casos que no encajan en los tres tipos anteriores

Las causas de esta dolencia son desconocidas, del mismo modo que no existe una manera de diagnosticarlo más allá de la aparición de su cuadro sintomatológico y el descarte de otras patologías, situaciones y enfermedades.

Colon inflamado e irritado

Los que sí nos encontramos son diversas teorías medico-científicas basadas en las circunstancias de los afectados, veámoslas una a una:

  • Contracciones anómalas: La primera de estas teorías nos dice que el SII puede causarse si se dan contracciones anómalas de los intestinos. Esta es una posibilidad, aunque no es posible que se trate de una causa para la totalidad de los casos.
  • Infección gastrointestinal de gravedad: Es cierto que algunos casos de colitis mucosa aparecen después de haber sufrido una infección fuerte de este tipo. Es por este motivo que no se descarta que este sea un desencadenante pero no se sabe de qué manera ocurre.
  • Intolerancia alimentaria: Padecer de intolerancia a algunos alimentos es algo muy común en personas que sufren de SII, es por ello que se considere, en conjunto con la estrecha relación intestino-mucosa-irritación-alimentos, que este tipo de sensibilidad pueda ser una de las causas. De hecho, sí se sabe que ciertos alimentos nos causan una sintomatología similar a la del colon irritado.
  • Nervios inervadores del intestino hiperactivos: Esta situación se presenta en muchos pacientes con SII. Cuando se tienen, los movimientos intestinales y los gases aparentan ser excesivamente agresivos para el colon. De hecho, el Síndrome del Intestino Irritable mejora, en ocasiones, cuando se administran fármacos que hacen que nuestra percepción del dolor intestinal disminuya, motivo por el cual se considera un motivo viable.
  • Embarazo: No el embarazo en sí pero sí los cambios hormonales asociados pueden afectar nuestros intestinos. Esto no significa que quien se embarace tenga más posibilidades de desarrollo del SII.
  • Aspectos psicológicos: Los aspectos psicológicos como el estrés o la ansiedad son un agravante del cuadro sintomatológico de esta enfermedad (como bien te contamos en el siguiente punto). Sin embargo, hay quien opina que pueden ser la causa de que este síndrome se genere, tal y como también son motivo de cantidad de otras patologías. De hecho, es común que se presente en personas con un historial de abuso sexual.

Infografía: Todo sobre el Síndrome del Intestino Irritable

Infografia todo sobre el Sindrome del Intestino Irritable

¿Qué síntomas presenta el colon irritable y cómo diagnosticarlo?

Cuando se padece el SII, se sufre de una serie de síntomas que como hemos comentado, pueden hacer confundir el diagnóstico con otro tipo de enfermedades ya que son muy similares a otras relacionadas como la colitis ulcerosa o la enfermedad de Crohn:

  • Principalmente, dolor abdominal, que puede ser localizado (en el hemiabdomen) o difuso en toda el área. Es moderado y, de manera general, se da al comenzar a comer o con las deposiciones.
  • Este, por lo general, modifica nuestras deposiciones tanto en consistencia como en frecuencia, pudiendo hablar tanto de estreñimiento como de diarrea.
  • Otro tipo de dolor que puede darse es torácico.
  • Materialmente, podemos deducir que padecemos SII por encontrar presencia de moco en nuestras deposiciones.
  • Además, es común que tengamos la sensación de insatisfacción tras ir al baño o que tengamos ganas de evacuar aún cuando nuestro intestino está vacío. Esto se conoce como tenesmo rectal.
  • También puede darse una ligera incontinencia fecal.
  • Las falsa sensación de llenazón al comer, las náuseas, las flatulencias y los vómitos también son síntomas del colon irritable. Estos se pueden intensificar cuando se sufre de problemas de índole psicológico tales como angustia, depresión, ansiedad, estrés…
  • Como síntomas extraintestinales, encontramos dolor de cabeza, óseo y muscular, menstruación dolorosa, molestias urinarias y cansancio generalizado.

Tratamiento del Síndrome del Intestino Irritable ¿Se puede curar el colon irritable?

Como ocurre con la inmensa mayoría de patologías de causa desconocida, no existe un tratamiento para el colon espástico, debido, lógicamente, a que no se sabe a qué hay que atacar.

Lo que se hace es, cuando se dan brotes de este síndrome, tratar sus síntomas, de manera que podamos hacer que remitan o, al menos, suavizarlos para que nuestra calidad de vida sea más alta.

Remedios y habitos de vida aliviar sintomas colon irritable

Remedios naturales y adquisición de hábitos

Vamos a ver cómo deben actuar, en su día a día, las personas que lo padecen:

  • Aprende a identificar los alimentos que causan molestia en tu organismo. Para ello, tómalos de manera aislada, de manera que puedas asegurarte de cuáles son los problemáticos. Estos serán los que no debes tomar habitualmente y los que tu gastroenterólogo o nutricionista especializado deberá conocer para darte pautas de ingesta, estudio y seguimiento.
  • Haz comidas lentas, masticando mucho y bien. Los alimentos mal digeridos favorecen la aparición de gases y, con ello, la irritación del colon.
  • No realices actividad física después de comer, hará que la digestión no se haga de forma correcta.
  • Eso sí, el ejercicio es muy importante para la motilidad intestinal. Por ello, programa al menos tres sesiones semanales de una hora de duración. Ello, además, favorece la neurotransmisión y mejora el sistema nervioso central.
  • Haz, al menos, cinco comidas al día.
  • Elimina el alcohol y el tabaco de tu día a día.
  • Transforma tu jornada diaria para evitar el estrés en la medida de lo posible. Del mismo modo, busca maneras sanas de enfrentarte a él y sobrellevarlo.
  • Para el estrés, previa consulta con tu médico, puedes tomar suplementos de magnesio y eleuterococo.
  • Aplica compresas calientes humedecidas con aceite de ricino en la zona donde sufras dolor abdominal y déjalas ahí hasta que pierdan temperatura.
  • Si sufres de estreñimiento, toma linaza en polvo mezclándola en un vaso de agua o bien deja las semillas en remojo una noche y bebe el líquido una vez colado.
  • Realiza limpiezas periódicas de colon tomando, dos o tres veces al mes, un licuado de apio, zanahoria y piña, siempre en ayunas.
  • Toma una pequeña cantidad de gel de aloe vera puro de vez en cuando; este es capaz de desinflamar nuestro intestino, además de regenerarlo.
  • Utiliza menta en tus comidas y bebidas ya que el mentol relaja las paredes intestinales.
  • Cambia alguna bebida de tus comidas por infusiones de manzanilla. Son relajantes, antiinflamatorias y antiespasmódicas. Hay otras plantas de uso medicinal con similares propiedades: tomillo, valeriana, menta…
  • Bebe al menos dos litros de agua cada día.
  • Procura que tu dieta sea rica y variada, aún cuando se te limiten alimentos.

Medicamentos y pastillas

Veamos ahora qué fármacos son los que se recetan o recomiendan para paliar los síntomas de este problema:

  • Laxantes: Los hay con composiciones muy diversas por lo que será el especialista quien determine cuál utilizar y la duración de su administración.
  • Fibra: A pesar de que tomaremos importantes cantidades de fibra de manera natural en la dieta, también podemos recibirla vía farmacológica. La fibra soluble suaviza algunos de los síntomas del SII, a excepción del dolor y la distensión abdominal.
  • Linaclotida: Este péptido ayuda a que la sensibilidad intestinal se reduzca al unir los receptores de guanilato ciclasa C de este órgano. Ello hace que el líquido que este produce sea mayor, haciendo más difícil su absorción y reduciendo el dolor. Es utilizado cuando se da estreñimiento.
  • Agonistas de los receptores de serotonina 5HT4: Es un estimulador de la motilidad de los intestinos. También ayuda a reducir la sensibilidad de las vísceras. Con ello, facilita el tránsito a la vez que hace que el dolor sea menor. Se utiliza también cuando se padece de retención fecal.
  • Espasmolíticos: Al contrario que otros medicamentos que hemos visto pensados para eliminar el estreñimiento, lo que hacen los espasmolíticos es inhibir la motilidad intestinal con su actuación en la fibra de los músculos lisos.
  • Antidiarreicos: La codeína, la loperamina o las resinas con intercambio iónico son los compuestos que mejor funcionan para detener la diarrea.
  • Antidepresivos: Además de ayudar a combatir la depresión, muchos antidepresivos tienen otros efectos en el organismo, lo cual es lógico porque actúan a nivel cerebral. Los hay que actúan en los intestinos, regulando su sensibilidad y favoreciendo la motilidad. Algunos ejemplos son las amitriptilina o la paroxetina.
  • Probióticos: Tomar probióticos ayuda si se padece distensión abdominal. Además, parece ser, aunque es algo no demostrado, que también favorecen la normal expulsión de gases, de manera que estos no se retengan y provoquen una mayor distensión de abdomen.
  • Antiinflamatorios: Si, mediante las pruebas médicas correspondientes, se ha podido determinar que el dolor padecido es causado por inflamación intestinal, se pueden tomar ciertos antiinflamatorios.

Dieta y alimentación para el Síndrome de Colon Irritable: ¿Qué puedo comer?

Vamos a desarrollar muy bien el punto de nutrición porque es esencial a la hora de vivir con esta patología:

Alimentos prohibidos

Como hemos comentado anteriormente, no existen, en principio, alimentos que estén prohibidos. Será el especialista gástrico o el nutricionista quien determine, en función de las respuestas de tu organismo, si debes dejar de tomar alguno.

Por lo general, los alimentos que se terminan limitando o prohibiendo (de considerarse), son: la bollería, las especias picantes, algunos lácteos y sus derivados, azúcar refinado y edulcorantes artificiales, bebidas gaseosas, cafeína, yema de huevo, los fritos y la carne roja, simplemente porque son más agresivos que el resto.

Es posible que el especialista, en función de los resultados arrojados, diseñe una dieta FODMAP (Fermentable Oligosacáridos Disacáridos Monosacáridos y Polioles) para ti. Esta excluye o limita enormemente la fructosa, los fructanos, la lactosa, los polioles y los galactanos.

Alimentos permitidos

En primera instancia, todos los alimentos están permitidos, a excepción, como hemos dicho, de que el gastroenterólogo lo desaconseje. En este caso, te proponemos algunos otros para que sustituyas.

  • Leche por bebida de soja o arroz.
  • Carne roja por carne blanca.
  • Bebidas con gas cambiadas por bebidas sin gas como agua de sabor.
  • Cafeína sustituida por infusiones de hierbas.
  • Huevo entero o lleva por claras.
  • Especias picantes por aderezos de limón y hierbas como el tomillo o la menta.
  • Bollería por piezas de fruta o panadería casera.
  • Fritos por asados.
  • Azúcar refinado y edulcorantes artificiales por azúcar moreno, miel orgánica sin procesar o stevia pura.

Sabido esto, como es obvio, siempre deberemos optar por los alimentos de mayor aporte nutricional y aquellos muy ricos en fibra soluble (agregándolo de manera moderada).

Algunas muy buenas opciones son:

  • Pescado azul: Su alto aporte en vitamina D es beneficioso.
  • Frutas: Pobres en azúcar y ricas en peptina, como es el caso de la manzana sin pelar. Tomar las piezas enteras o exprimidas sin colar.
  • Brócoli: Es muy rico en fibra soluble.
  • Salvado de avena y de arroz: Ídem.
  • Legumbres: Trata de buscar opciones sin piel. Frijoles y lentejas también contienen altas cantidades de fibra soluble.
  • De los lácteos: Queso fresco, cuajada y yogur natural serán los mejores.
  • Carnes: Ternera magra tanto de cerdo como de ternera.
  • Embutido: El jamón, tanto serrano como York, es una buena opción.
  • Cereales: Que no sean integrales, pues estos contienen fibra insoluble.
  • Verduras y hortalizas: Todas a excepción de las que son más fibrosas y vetadas.
  • Zanahoria: Es antiinflamatoria.

Infografía: Alimentación en el Colon Irritable

Infografia alimentacion en el Colon Irritable

Población en riesgo de padecer este tipo de patología

Nos gustaría terminar destacando que existen dos grupos de población con especial riesgo de sufrir este problema y que, a su vez, son los que pueden llegar a presentar un peor diagnóstico, con síntomas más severos y un mayor número de intolerancias.

Durante el embarazo

Es especialmente importante poner atención a este síndrome (dándole una mayor importancia a los síntomas que puedas llegar a padecer e incluso visitando a tu médico para que programe una prueba de revisión del intestino) cuando una mujer queda embarazada.

Esto se debe a que, durante esos meses, se produce un cambio hormonal que comienza por producir un malestar gastrointestinal generalizado, pudiendo derivar, por supuesto, en SII.

Además, las mujeres que sufren esta patología, suelen ver, en una amplia cantidad de veces, cómo sus síntomas empeoran al estar encinta. Esto es debido, en gran parte, a que los síntomas del embarazo afectan el intestino (acidez, vómitos, estreñimiento…).

En cuanto a los riesgos, se ha sugerido que las mujeres con colon irritado corren más riesgo de tener un embarazo ectópico así como abortos involuntarios; sin embargo, no se ha podido probar todavía que esto sea así o no.

Por el contrario, también se dan casos de mejora de los síntomas. Esto es debido a la hormona progesterona y también a la aparición de un cambio mental que conduce a un estado de tranquilidad, por ejemplo, tomarse una excedencia es común y reduce el estrés laboral; para aquellas mujeres muy ansiosas por ser madres el embarazo también les puede llevar a un estado de felicidad que hace que desaparezcan agravantes del SII como la ansiedad o la distimia.

Después del embarazo, es común que el cuadro sintomatológico aparezca o empeore con las menstruaciones. Para evitar que el embarazo y el Síndrome del Intestino Irritable presenten incompatibilidad es esencial seguir una dieta en la que se incluyan los alimentos permitidos en ambas situaciones así como evitar situaciones psicológicas difíciles.

En niños

Los niños son otro sector de población que merecen especial atención si sufren este problema. Por un lado, nos encontramos con que cualquier irritación en un aparato digestivo sin desarrollar por completo, como es el caso de los niños, será más duro de asumir.

Por otro, es destacable cómo los síntomas son más severos en menores de edad. Estos incluyen heces con sangre, fiebre sin motivo aparente, pérdida de peso, vómitos habituales y sin que se introduzcan nuevos alimentos, ni se den circunstancias extrañas, falta de apetito, calambres…

Además, contamos con el factor del desconocimiento. Los pequeños no saben qué ocurre, por qué tienen que hacer según qué cosas o cómo afrontar las situaciones.

Se da también que, por pudor, vergüenza o miedo, tanto al pediatra como a la reacción de los padres, los niños no hablen de su malestar, conteniéndose y sufriendo los síntomas sin que se traten.

Por lo general, un niño que padece colon irritable no se va a encontrar nunca, o casi nunca, del todo bien. Esto puede derivar en serios problemas sociales y psicológicos que le afecten de por vida, pues no olvidemos que a edades tempranas es cuando se forma nuestra personalidad.


¿Sufres de esta patología y no sabes como poner remedio a sus molestos y continuos síntomas? ¿Cuales son tus hábitos de vida y alimentación que mejor te han llevado para paliar el malestar? Comparte tu experiencia con los demás lectores, gracias!

Si te ha servido de ayuda, comenta y comparte para ayudar a más personas, gracias! 😉

Resumen:
Fecha de revisión:
Artículo revisado:
COLON IRRITABLE ¿Que es el SII? Causas / Síntomas / Tratamiento
Puntuación:
51star1star1star1star1star
¿Nos das 5 estrellas? 🙂
[Total: 2 Media: 5]
Este artículo ha sido revisado por el equipo médico de Hemorroides.club

Comenta y participa

  ◀ Acepto los términos de privacidad

  1. Responsable: Hemorroides.Club
  2. Finalidad: Envío por email de noticias y novedades
  3. Legitimación: Tu consentimiento expreso
  4. Destinatario: Lista de suscriptores alojada en Wordpress
  5. Derechos: Acceso, rectificación, supresión, anonimato, portabilidad y olvido de sus datos