¿Qué es una enema rectal y cómo aplicarlo paso a paso?

El enema rectal es una solución eficaz contra el estreñimiento. También se utiliza con fines de limpieza en ambiente sanitario. El fosfato sódico rectal está presente en una clase de fármacos conocidos como laxantes salinos.

Se trata de un recurso agresivo y con resultados violentos que, además, puede generar dependencia y dificultar las evacuaciones. Sin embargo, en muchos casos resulta totalmente necesario para poder poner solución a nuestros problemas. Por ello, nuestro primer y principal consejo es hacer un uso responsable del mismo, antes siquiera de comenzar a explicar qué es exactamente.

¿Qué es un enema rectal?

Los enemas son soluciones acuosas que se introducen por el ano, en el interior del recto y llegando incluso hasta el colon descendente. Una precaución a tener en cuenta es que no se debe aplicar el fosfato sódico rectal a niños menores de 2 años de edad.

Requieren de un ingrediente líquido que sirva como medio de mezcolanza. Por lo general, es el agua. Después, se incluirán compuestos muy diversos, siempre en función del objetivo del enema rectal. Glicerina, fosfatos, lactulosa, antibióticos e incluso café serían algunos ejemplos.

¿Para qué sirve una lavativa de colon o intestinal?

Por lo general, las lavativas sirven para limpiar nuestro tracto, de manera que expulsemos todo tipo de elementos, ya sean gases, heces o incluso objetos atascados.

También podemos hacer uso de este recurso de manera inversa, para hacer que, a través de nuestra mucosa, absorbamos ciertos componentes o los mantengamos un cierto tiempo en nuestro interior, con objetivos muy diversos.

Lo mejor es, directamente, conocer qué tipo de enemas existen. Con la siguiente clasificación comprenderás cómo funcionan y para qué se utiliza cada cual.

Aplicacion correcta de un enema rectal

Tipos de enemas rectales

Veamos qué tipos de soluciones de irrigación existen en la actualidad:

De limpieza

Los enemas evacuadores de limpieza están pensados, como su nombre nos está indicando, para realizar una limpieza profunda de nuestro sistema digestivo bajo, permitiendo que salgan tanto heces como gases.

Su composición puede consistir en:

  • Agua y sal
  • Agua y aceite
  • Agua y glicerina
  • Agua pura
  • Fosfatos
  • Agua o solución lactulosa

Son simples, poco agresivos y se mantienen poco tiempo en el recto, del orden de 2 a 5 minutos. Se usan para los casos de estreñimiento ocasional que no ha derivado en fecaloma. También se aplican de manera previa a las exploraciones radiológica y cirugías o como anticipo de un enema rectal alimenticio. No están indicados si se padece peritonitis, apendicitis, obstrucción o traumatismo intestinal. El volumen varía de entre 500 y 1200 ml.

De Harris

Un paso más allá iría el evacuante de Harris, ideado para expulsar tapones de heces secas y duras que están obstruyendo el paso. Se realiza con agua oxigena, leche, vaselina y suero.

De retención

Contrario a lo que podríamos pensar, este enema no está pensado para evacuar. Se trata de una solución que debe quedar retenida en nuestro interior durante un gran período de tiempo (al menos 20 minutos), con el objetivo de que nuestro organismo absorba su principio activo. Su volumen es menor que en el caso anterior, siendo suficiente, por lo general, una mezcla de 150 o 200 ml.

Estos son los más variados debido a que cada ingrediente ofrece soluciones a problemas diferentes. Veamos qué tipos de enema rectal de retención encontramos:

  • Antisépticos: El objetivo es deshacernos de gérmenes y bacterias que se encuentran en nuestro interior. Es común para tratar la irritación e inflamación de órganos del aparato digestivo por infección bacteriana.
  • Emolientes: Se utilizan para que la mucosa intestinal se lubrique y proteja. Son esenciales como método de prevención y preparación para algunas pruebas médicas invasivas.
  • Medicamentoso: Es la forma de administración de medicamentos a través del recto. Se da cuando es imposible la ingesta vía oral y no existe una versión del fármaco para uso cutáneo u otro. A través de la mucosa fecal, los compuestos son absorbidos y pasan directamente a la sangre. Va precedido de un enema de limpieza para que ningún resto interfiera con el tratamiento médico a administrar vía rectal. A su vez, nos encontramos con que, como es de imaginar, se subdivide en función del tipo de medicamento a administrar (sedante, estimulante, antiséptico…).
  • Oleoso: A base de aceite, por lo general, puro de oliva, se reblandecen las heces. Se utilizarán si se padece estreñimiento crónico, coprolito o hemorroides.
  • Opaco: Es una solución de bario, elemento que resulta opaco frente a la máquina de rayos X. Se usa exclusivamente en el ámbito médico, de manera previa a una prueba de rayos.
  • Alimenticio: Es una solución que incluye nutrientes y que el paciente debe retener para absorberlos. Se trata de un recurso indispensable cuando el afectado no puede comer vía oral y lleva demasiados días a base de suero intravenoso. Requiere de una lavativa de limpieza previa.
  • Carminativo: Está especialmente diseñado para hacer que los gases salgan al exterior, siendo, la evacuación de heces, algo secundario e incluso innecesario.
  • Antihelmíntico: Son específico para que expulsemos los helmitos o lombrices anales o intestinales, así como cualquier otro parásito que se pueda alojar en nuestro colon o recto.

Indiscriminados

Son lavativas que se aplican sin tener la certeza de que tendremos control sobre la situación (todo el control que se puede tener en estos casos). Se hacen con ingredientes explosivos en nuestro interior, muy irritantes, como es el caso del jabón.

Por lo general, se introducen grandes cantidades de líquido, a temperatura corporal, en el canal anal, en compañía de, como decimos, jabones u otros elementos nada aconsejables. Es el enema rectal común para perder peso aunque, por supuesto, su aplicación está contraindicado en la mayoría de los casos y siempre bajo la supervisión médica.

Microenemas

Son soluciones “suaves” que incluyen una pequeña cantidad de líquido. Se utilizan de cara a no abusar de prácticas poco controladas. De esta manera, un pequeño evacuante puede que sea suficiente en tu caso y que no precises de una solución más incómoda y agresiva.

De parto

Son compuesto especiales para que el momento del empuje durante el parto sea limpio. La mamá se aplica este remedio para vaciar sus intestinos y que, de esta manera, pueda empujar sin pudor y por supuesto, sin expulsar heces, que pueden llegar a producir una enorme infección tanto al pequeño como a la madre.

Nuestra mejor selección en enemas

¿Qué relación existe entre un enema rectal y el estreñimiento?

Mucho ojo porque en este caso nos encontramos con una moneda de doble cara; la existencia de una doble relación enema-estreñimiento. Veamos la relación existente entre estos dos términos.

Enemas para combatir el estreñimiento

Este primer caso es el que todos conocemos ya por el simple hecho de haber leído este mismo artículo. La lavativa es una solución para tratar la retención de heces. Como hemos explicado, va a combatir esa retención, cambiando la consistencia de la materia fecal, estimulando los movimientos intestinales y ocupando nuestro tracto para que este tenga que responder con movimientos de expulsión.

Estreñimiento como causa del uso abusivo de enemas

Sin embargo, también nos podemos encontrar con la situación contraria, es decir, que sea esta “solución” la que nos haga padecer estreñimiento.

Esto puede venir dado por varios aspectos:

  • Una composición inadecuada.
  • Una exposición demasiado larga a dicha composición.
  • La pérdida de práctica de los intestinos y esfínteres, que, acostumbrados a trabajar “ a la fuerza”, pueden dejar “de saber” cómo defecar. Podemos, de hecho, llegar a padecer anismo por este motivo.
  • Malabsorción de ciertos nutrientes, que hace que nuestros excrementos se endurezcan, por ejemplo.
  • Sequedad intestinal, que dificulte la expulsión del material de desecho.
  • El colon no se puede limpiar de manera natural, lo cual causa desajustes.
  • En general, se producen desajustes en nuestro aparato digestivo.

Es por ello que resulta esencial hacer uso de este recurso siempre bajo control médico, de manera que se te pueda realizar un seguimiento y dar las recomendaciones más adecuadas para tratar tu problema sin que el uso de enemas rectales derive en un estreñimiento o en algo más grave.

Que es un enema

Pasos a seguir para hacer y aplicar un enema casero

Veamos qué consideraciones se deben tener a la hora de realizar nuestro propio enema rectal y los pasos que se requieren para aplicarlo con seguridad y éxito.

Hacer una lavativa

Hacer una lavativa requiere de un gran trabajo de investigación previa. Nosotros somos totalmente contrarios a la aplicación de este tipo de remedios sin conocimiento sobre lo que puede suponer para nuestro organismo. Por ello, lo primero que debes hacer es conocer cuál será la composición de la solución que deseas aplicarte, siempre en función de tu objetivo, tus síntomas y tu historial médico particular.

Para ello, lo mejor es pedir consejo a tu médico especialista quien te recomendará unos u otros ingredientes, además de comentarse si considera más adecuado optar por una solución de farmacia, mucho más cómoda.

Sólo cuando conozcas los ingredientes que debes aplicarte será momento de mezclarlos. Dicha mezcla se realizará en función de la composición. Sin embargo, de manera general, simplemente hay que verter ciertos compuestos en la cantidad adecuada de agua.

Especial atención merece la temperatura, que siempre debe ser similar a la del interior de nuestro organismo, esto es, un par de grados por encima de la que nos midamos.

Habrá que asegurarse de que el recipiente donde se mantendrá la solución líquida no tiene fugas y está perfectamente higienizado.

Aplicar una lavativa paso a paso

El procedimiento de aplicación del enema es muy sencillo, si bien, la experiencia no es cómoda. Los pasos a seguir son:

  1. Mezcla los elementos que hayas escogido junto con agua. Cerciórate de que estos ingredientes son seguros y no van a hacerte daño al introducirlos y expulsarlos. Hay que decir que es muy importante diluir la mezcla con una cantidad de agua muy elevada para que se lleve a cabo una completa disolución.
  2. Una vez hecho esto, llenar la bolsa de agua limpia hasta que se desborde y cuando compruebes que no quedan espacios en el interior, ciérrala bien.
  3. Colócate boca arriba con las piernas en el pecho o tumbado de lado, como te resulte más cómodo.
  4. Introduce el palito o tubo con la bolsa dentro del ano. Este no debe entrar más de 10 cm en tu recto. Lo ideal es que cuente con algún tipo de muesca o elemento que te haga saber hasta dónde puedes introducirlo sin riesgos.
  5. Cuando notes que has introducido en tu cuerpo todo el agua que puedas retener, saca el palito o tubo.
  6. Debes mantener el líquido en tu interior el tiempo que requiera en función del tipo de enema escogido. Si notas que te dan calambres, puedes aliviarlos masajeando el abdomen. Mantente, mientras esperas, en una posición cómoda.
  7. Cuando termines, pasa al inodoro y expulsa todo el líquido.
  8. Para terminar, limpia el equipo para un uso futuro.

No olvides que la solución debe estar siempre a una temperatura de entre 35 y 39 grados. Si está más fría o caliente puedes experimentar calambres o ardor. Además, en tu primera vez puedes hacer el enema con agua y conforme ganes experiencia ya irás añadiendo más ingredientes.

Para evitar pequeños riesgos que se pueden dar cuando se aplica una lavativa, como la sensación de mareo o bajada de tensión, se recomienda estar acompañado por un auxiliar o profesional de enfermería.

Por supuesto, en el caso de optar por una solución de farmacia, se deberán seguir la indicaciones dadas por el fabricante.

Vídeo: Instrucciones para poner un enema casero

Marcas comerciales de enemas evacuantes

Terminaremos comentando cuáles son las principales marcas comerciales de enemas rectales evacuantes que se encuentran, a día de hoy, en el mercado farmacológico.

Marcas comerciales de enemas rectales

Dulcolaxo

  • Su compuesto es el bisacodilo, el cual estimula las terminaciones nerviosas de las paredes intestinales, consiguiendo que estas se muevan. Este se da en 5 mg. Además, su composición incluye lactosa, sacarosa y aceite de ricino.
  • De manera contraria a lo que acabamos de leer, Dulcolaxo es un medicamento evacuante que se administra por vía oral, tomando un comprimido cada noche.
  • Como indicaciones curiosas, saber que debe distanciarse la toma de este fármaco de la ingesta de leche, habiendo, como mínimo, dos horas de diferencia y que no se puede tomar regaliz durante todo el tratamiento.
  • Algunos efectos secundarios son la presencia de heces con sangre, gases sonoros, hinchazón de lengua, o garganta, distensión abdominal.

Micralax

  • Se trata de un microenema de tan sólo 5 ml que introduce, mediante cómodo formato con cánula, unos pocos centímetros en el recto. Gran parte de su éxito dependerá del tiempo que puedas contener la solución en tu interior.
  • Tiene citrato de sodio, elemento capaz de hacer que aumente la cantidad de agua de nuestros excrementos gracias a su capacidad para retener líquido en el intestino.
  • El lauril sulfoacetato de sodio es humectante, por lo que multiplica la capacidad de este medicamento para ablandar las heces.

Verolax

  • Este evacuante incluye en su composición 5.4 ml de glicerol, el cual actúa como irritante de la mucosa del recto de manera muy localizada. De esta manera, se produce una contracción en la musculatura, que ayuda a expulsar tanto la heces como el residuo del producto.
  • Por otro lado, tiene capacidad, también, de absorber agua, consiguiendo un reblandecimiento de las heces.
  • Sólo se indica para aliviar un estreñimiento ocasional.
  • También se comercializa una versión infantil de 1.8 ml.

Glycilax

  • Es un producto de glicerol.
  • Se diferencia del anterior en ser formato monodosis e incluir una única unidad en su empaquetado.

Casen

  • En 1 ml de solución encontramos 0.6 ml de cloruro de benzalconio, un irritante local. También, 139 mg de dihidrognofosfato de sodio anhido y 32 mg de hidrogenofostato. Finalmente, encontramos edetato disódico y agua purificada.
  • Se utiliza principalmente como un enema de limpieza para ayudar en las pre y post cirugías, antes de la realización de exámenes de radio, como enema de parto, etc. También está indicado para la impactación fecal.
  • El tratamiento consiste en la aplicación de un único enema Casen de 140 o 250 ml, según el caso. Encontramos un formato de 80 ml que sirve como solución a un problema menos severo o como enema infantil, debiendo aplicarlo a razón de 5 ml por cada kilo de peso del pequeño (siempre mayor de dos años de edad).
  • De entre sus contraindicaciones, destacan, por lo poco habitual, las relacionadas con problemas a nivel físico de nuestros órganos digestivos, tales como megacolon, anismo, estenosis (estrechamiento) del recto y/o el ano, ano imperforado o si se nos ha practicado una ileostomía para conseguir un ano artificial.
  • También es un punto a destacar la cantidad de medicamentos con los que Casen no funciona o con los que puede interferir negativamente (de modificación de electrolitos, para tratar la tensión y el ritmo cardíaco, antiinflamatorios no esteroides, de tratamiento de angina de pecho, diuréticos, anticonductuales, etc.

Evacuol

  • Evacuol destaca por ser una solución oral, administrada en gotas.
  • Su ingrediente reactivo es el picosulfato de sodio, que se da en 7.5 mg por ml. Lo que hace es estimular el intestino grueso. Tras este, se dará un período de latencia variable en función la de dosis administrada y de la propia sensibilidad de la persona y que va desde las 8 a las 12 horas. Esto es, no es de efecto inmediato; a cambio, es mucho menos agresivo.
  • Es interesante porque podemos regular a voluntad la dosis, pudiendo utilizarlo en la justa medida según cada situación particular. Por lo general se toman 10 gotas un día y, si no se consigue ir al baño tras 24 horas, se tomarán 5 gotas más, repitiendo está media toma hasta en 5 días consecutivos.
  • Atención porque se trata de uno de los enemas con mayor restricción de edad, estando contraindicado para menores de 6 años.

Melilax

  • Es una solución de pequeño tamaño destacada por su composición, que incluye mielada y mieles de néctar. Además, se incluye también malva, aloe vera, lavanda y zumo de limón. Estos ingredientes hacen que, además, la mucosa rectal esté protegida.
  • Es recomendable como una de las primeras opciones cuando se padece de víscera hipersensible, fisuras o hemorroides, algo que es difícil encontrar en fármacos de este tipo. Además, es adecuado durante la lactancia.
  • Los enemas son desechables, no pudiendo utilizar la mitad no gastada (en el caso de aplicación a menores). Cada uno de ellos tiene 10 gramos de producto.

¿Te ha servido esta guía para conocer todos los tipos de enemas rectales y como aplicarlo correctamente? ¿Conocías las ventajas e inconvenientes de estos productos? Cuéntanos tu experiencia, seguro será de gran ayuda para nuestros demás lectores.

Si te ha servido de ayuda, comenta y comparte para ayudar a más personas, gracias! 😉

Resumen:
Fecha de revisión:
Artículo revisado:
【 ENEMAS RECTALES 】 ¿Que Tipos Existen y Como Aplicarlos Bien?
Puntuación:
51star1star1star1star1star
¿Nos das 5 estrellas? 🙂
[Total: 2 Media: 5]
Este artículo ha sido revisado por el equipo médico de Hemorroides.club

Comenta y participa

  ◀ Acepto los términos de privacidad

  1. Responsable: Hemorroides.Club
  2. Finalidad: Envío por email de noticias y novedades
  3. Legitimación: Tu consentimiento expreso
  4. Destinatario: Lista de suscriptores alojada en Wordpress
  5. Derechos: Acceso, rectificación, supresión, anonimato, portabilidad y olvido de sus datos