Hemorroides y estreñimiento ¿existe una relación?

Hemorroides y estreñimiento es un pack inseparable para toda persona que las padezca. Es un hecho conocido que el estreñimiento favorece la aparición de almorranas y, una vez que estas han florecido, hace que sean más notables, con un aumento de muchos de sus síntomas.

De esta manera, parece que padecer ambos problemas supone entrar en un círculo vicioso sin solución. Pero nada más lejos de la realidad, simplemente hay que saber como combatir cada una de las dos dolencias, sin que un tratamiento interfiera negativamente en el otro. Conozcamos más sobre la influencia del estreñimiento, también llamado constipación, sobre la enfermedad hemorroidal.

¿Cómo y porqué se produce el estreñimiento?

Cuando comemos algo, los alimentos se almacenan en el estómago durante cierto tiempo. A continuación, pasan al intestino delgado para comenzar la digestión. La comida pasa a través del colon y los residuos sobrantes, tras haberse absorbido una importante cantidad de sus hidratantes, se comprimen en forma de heces. Es entonces cuando se produce un reflejo muscular, que hace que las heces salgan a través del ano.

El movimiento intestinal se produce entre 4 y 12 veces a la semana; pero en ocasiones el reflejo muscular es más lento y la expulsión se retrasa. Es en ese momento cuando comienza de nuevo el proceso y las heces que no se han expulsado se hacen más secas, dificultando la excreción, provocando el tan temido estreñimiento; además, se suman a las nuevas que se van formando, produciendo una acumulación. Si el estreñimiento se vuelve más complicado, agudo, constante o crónico, pueden aparecer, por el sobreesfuerzo, fisuras anales y almorranas.
Estreñimiento y hemorroides Porque se producen juntos

Principales causas del estreñimiento

La causa principal de este padecimiento es la ingesta pobre de líquidos y las dietas bajas en alimentos con fibra. Pero, además, hay otros comportamientos que, sin saberlo, están provocando que nos volvamos más irregulares a la hora de ir al baño.

Dentro de estas actuaciones tenemos el consumo de medicamentos recetados, como suplementos de hierro, por ejemplo y algunas enfermedades crónicas o dolencias como el hipotiroidismo o la diabetes. También el embarazo, llevar un estilo de vida sedentario o permanecer, por razones laborales, sentados o tumbados durante una gran parte del día, nos hacen propensos a estar estreñidos.

Tratamiento del estreñimiento

Lo primero que se recomienda es beber muchos líquidos y aumentar el consumo de fibra en nuestra dieta habitual. Lo mismo ocurrirá con el magnesio. Estos nutrientes y los líquidos pueden favorecer que las heces secas vayan empapándose de manera que se vuelvan más blandas, además de evitar los espasmos intestinales, que también favorecen las deposiciones difíciles.

Por supuesto, de ser necesario, tu médico puede recetarte un laxante. Hay muchísimos en el mercado por lo que encontrar aquel que mejor encaje con tu cuadro médico y tus características no será difícil.

¿Qué son las hemorroides y qué tipos hay?

Las almorranas son el agrandamiento debido a sobreesfuerzos de las venas hemorroidales, que se encuentran dentro de la cavidad rectal. Se manifiestan de manera interna o externa según su gravedad. Inicialmente son indoloras y sólo puedes saber de su existencia cuando encuentras sangre en las heces o al limpiar la zona anal, son rojizas y húmedas.

Cuando salen al exterior hablamos de hemorroides prolapsadas y manifiestan que hay un problema más grave. Pueden llegar a ser de color azulado, debido al anquilosamiento de la sangre. Provocan dolor y picazón y sangrado en el ano. Llega un momento en el que son tan dolorosas que causan gran fatiga al intentar depositar las heces en el baño, hecho más gravoso si padecemos estreñimiento.

Tratamiento de las hemorroides

Llegados a este punto, es cuando debemos comenzar a plantearnos distintos tipos de tratamientos según el grado que padezcamos. Para estadios tempranos, utilizaremos métodos más conservadores, pero si padecemos hemorroides en grados más altos, plantearnos la cirugía puede ser una solución a este problema. Si es necesaria, hay algunas pautas a seguir, además de tratarnos con fármacos, de manera que podamos superar el dolor y evitar que empeoren.

Higiene: Lo más importante es la higiene. Podemos utilizar toallitas especiales para limpiarnos tras la deposición mediante golpecitos y hacer baños de asiento, al menos dos veces al día para que, con el agua tibia, la zona se mantenga relajada.

Actividad física: También se recomienda hacer ejercicio; con andar media hora al día a paso rápido podemos notar mejoría. Debemos además, abandonar en la medida de lo posible la vida sedentaria, pues cuanto más tiempo estemos en posición sentada, más perjudicaremos a los músculos que se encuentran en la zona anal.

Dieta: Hay que acompañar todos estos consejos con cuidados en la alimentación para hemorroides. Hay que tratar de consumir entre ocho y diez vasos de agua al día. Si fuera posible, se deben tomar raciones de fruta y verdura en cada una de las comidas que realicemos para aumentar el consumo diario de fibra; hay, de hecho, dietas para hemorroides específicas. A nivel psicológico, debes evitar el estrés, que retrasa la digestión y bloquea los movimientos intestinales necesarios, y tomarte tu tiempo cuando tengas que acudir al baño.

Tratamiento farmacológico: Finalmente, para poder paliar los síntomas podemos utilizar cremas, supositorios y píldoras que nos hagan relajar la zona y tratar de mejorar la comezón que se produce, entre otros muchos efectos y beneficios que este tipo de medicamentos ofrecen.

¿Que relación hay entre hemorroides y estreñimiento?

Formas correctas de defecar contra el estreñimiento

Como vemos, la relación entre ambos conceptos es directa. En primer lugar, se produce una situación de estreñimiento que en un momento inicial provoca malestar intestinal debido al endurecimiento de las heces. Estas son muy difíciles de expulsar y con el paso del tiempo, debido a la presión, aparecen venas hemorroidales inflamadas en la zona. Indicar que las almorranas no van a aparecer siempre por este motivo, pero sí es uno de ellos.

Llegados a este punto habría que ser muy estrictos con ciertos procedimientos para evitar tener que hablar de estreñimiento con dolor. Pero no siempre seguimos las pautas y al mínimo descuido, las hemorroides se prolapsan en una deposición difícil y todo se complica.

Lo que sucede es que a medida que nos esforzamos al defecar el hinchazón de las venas anales empeoran en estado y sintomatología, hasta el punto de causar tanto picor y dolor que pueden provocar incluso estreñimiento psicológico. Es una situación curiosa pero que se da a menudo por el simple hecho de que tenemos miedo al dolor que se producirá en la expulsión y luchamos, por activa y por pasiva, para que el momento no llegue, retrasando, sin darnos cuenta, las deposiciones y provocando que se acumulen.

Esto da lugar a expulsiones muy violentas que, obviamente, son fatales para la almorrana. Al final, terminamos haciendo justo lo que estábamos evitando: sufrir un gran dolor por una defecación inadecuada.

Por ello, como mejor consejo a parte de todos los que hemos comentado en apartados anteriores, en el momento en que sintamos la necesidad de acudir al baño, no debemos posponerlo. Si lo hacemos, se retrasarán los nuevos movimientos intestinales y las heces que estaban preparadas para expulsarse al exterior comenzarán a secarse y endurecerse.

Por otro lado, tampoco debemos forzar esos movimientos buscando que no se produzca una acumulación de desechos porque si no tenemos ganas, se puede producir justo el efecto no deseado,  debido al esfuerzo realizado por evacuar, surgen las temidas almorranas o incluso, una fisura anal, y nos encontremos con el problema de nuevo.

A la hora de ir al baño, relájate y actúa sin presión ni estrés. Con las pautas dadas verás como poco a poco las deposiciones se normalizan y hacen que las almorranas sean menos molestas. Así, aunque hemorroides y estreñimiento están íntimamente relacionados, podemos trabajar con ambas molestias para que sus efectos sean menos contundentes.


¿Eras consciente de la estrecha relación de estas dos enfermedades? ¿Sabrías dar algunos consejos para disminuir el estreñimiento y no agraven los síntomas de la enfermedad hemorroidal?

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ESTREÑIMIENTO y HEMORROIDES ¿Existe alguna relación?
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Este artículo ha sido revisado por el equipo médico de Hemorroides.club

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