¿Qué es la incontinencia fecal y por qué se produce? Causas, síntomas y tratamiento

La incontinencia fecal es un problema que afecta a una pequeña parte de la población asociado a un daño muscular o nervioso que se puede producir durante el parto o una fase del envejecimiento. Puede resultar bastante embarazoso, por lo que si padeces cualquiera de los síntomas que aparecen en este texto, debes acudir rápidamente a tu médico para que te pueda hacer una correcta diagnosis y comiences a recibir el tratamiento correspondiente.

Hay muchos tratamientos disponibles para paliar este problema y para poder ofrecer una mejor calidad de vida a las personas que puedan tener esta patología relacionada con el control de esfínteres y otros muchos factores.

¿Qué es la incontinencia fecal o de heces?

La incontinencia fecal, también conocida como incontinencia intestinal, es un problema de salud importante. Se trata principalmente de una incapacidad para controlar las deposiciones, de manera que las heces se trasladen y se precipitan de manera inesperada a partir del recto.

Este descontrol intestinal puede tener diferentes escalas, ya que puede tratarse de una pequeña fuga en el momento en que se va a expulsar un gas o al realizar un esfuerzo, hasta la pérdida total del contenido que se tiene en el intestino sin ningún tipo de acción mecánica que favorezca el movimiento de la materia.

La mayor parte de los adultos que podrían sufrir este problema únicamente lo manifiestan en determinadas ocasiones de su vida; esto ocurre, sobre todo, cuando se padece diarrea. Dependiendo del grado de la misma, se puede padecer una incontinencia de heces mayor o menor, pero aplicando algunas técnicas se puede mejorar bastante, hasta eliminar por completo del organismo esta dolencia. Sin embargo, podríamos decir que estos casos son “puntuales” puesto que cuando las heces de la persona tienen la consistencia adecuada, no se dan las fugas de las que hablamos.

Por otro lado, algunos pacientes pueden padecer esta enfermedad de manera crónica, sufriendo una gran alteración en su organismo. Para ello, deben recibir tratamientos que ayuden paliar este problema de manera que puedan llegar a vivir con ello y ganar en calidad de vida puesto que, de manera natural, esta patología nos condiciona muchísimo, llegando incluso a mermar nuestra calidad emocional.

Las personas que tienen este problema de forma crónica pueden, además, sufrir el añadido de lo que se denomina incontinencia imperiosa. Esto significa que no pueden resistir el impulso provocado por las heces desde nuestro intestino y que no les da tiempo a acudir al baño para poder defecar. Esto es, que no sólo las heces se deslizan por su propia cuenta sino que tampoco somos capaces de controlar nuestro esfínter anal para contener la expulsión hasta llegar a un baño.

Se trata, por tanto, de un problema en el que no tiene ningún tipo de control por parte del paciente y cuya acción básica consiste en prepararse con anticipación vistiendo pañales e incluso optando por no salir de casa.

Existe también otro añadido a esta dolencia. Se trata de lo que se denomina incontinencia pasiva, que significa que la persona no siente la necesidad de expulsar sus heces al exterior, por lo que se puede producir una fuga en cualquier momento; el “sensor” que nos indica que los excrementos desean salir no funciona. Esto es también un gran problema que puede afectar al paciente a muchos niveles pues, simplemente, no se da cuenta de lo que le está ocurriendo.

¿Qué causa la incontinencia anal o fecal?

Causas y sintomas de la incontinencia fecal

Existen muchas causas que pueden ser el origen de este problema de salud. A lo largo de estas líneas vamos a nombrar y explicar varias de ellas, aunque es necesario saber que no siempre se puede identificar el problema raíz que ha causado esta patología. Veamos las principales causas de la incontinencia anal:

Lesión de los nervios

Esto es cuando se produce una lesión en los nervios que controlan el esfínter o en los nervios que determinan que las heces se encuentran ya en el recto. Este tipo de problema aparece en el momento de dar a luz en las mujeres, cuando se sufre un accidente cerebrovascular o cuando hay una lesión en la médula espinal aunque, en la mayor parte de los casos, este problema se da cuando hay una tensión prolongada durante la evacuación anal o defecación. También existen enfermedades que favorecen este problema, como es el caso de la esclerosis múltiple y la diabetes.

Diarrea

Las heces duras son, por el simple movimiento esfinteriano, más fáciles de aguantar que las heces blandas que se dan en la diarrea. Con lo que estas últimas pueden empeorar y hacer más grave la enfermedad de la incontinencia intestinal o anal.

Lesión muscular

Se produce cuando hay lesiones en los anillos de los músculos que están situados en el esfínter anal. Este tipo de lesiones en el extremo del recto dificultan la buena contención de las heces. Se suelen producir sobre todo durante el momento del parto en las mujeres, cuando se realiza una episiotomía o se utilizan aparatos, como los forceps, para ayudar en la fase de expulsión del bebé.

Cirugía

Cuando se realiza una operación de varices o hemorroides, así como otro tipo de operaciones que afectan principalmente al ano y al recto, se puede causar una lesión en nervios y músculos. Este tipo de lesiones ya hemos comentado que pueden producir esta dolencia en mayor o menor medida.

Pérdida de la capacidad de modificación del recto

En un funcionamiento normal del organismo, la cavidad del recto se estira para mantener las heces en su interior. En ocasiones, debido a cicatrices en el recto o en las paredes rectales, radioterapia o enfermedades intestinales, este no se puede modificar y puede perder el exceso de heces.

Hernia rectovaginal

Esta dolencia se da exclusivamente en mujeres, ya que se trata de que la cavidad del recto aparezca en el exterior a través de la vagina, lo que obviamente genera la dolencia que estamos tratando, también es conocida como rectocele.

Estreñimiento

Cuando no se pueden eliminar los excrementos en el momento preciso, se puede formar una masa de estos que son demasiado grandes, duras y secas (tapón de heces). Para poder enviarlos al exterior, los músculos del recto y los intestinos deben estirarse hasta un punto en el que se debilitan. Esto hace que las heces líquidas avancen hacia la superficie del tubo digestivo y puedan salir del cuerpo. Pero las heces sólidas provocan que el estreñimiento se haga crónico y que se provoque una lesión en los nervios que ayudan a la expulsión.

Prolapso rectal

Esta enfermedad del ano se produce cuando el propio recto se desprende y desciende a la cavidad del ano, con lo que se favorece la fuga de las heces, puedes conocer más sobre el prolapso rectal haciendo click aquí..

¿Cuales son los síntomas principales de la pérdida involuntaria de heces?

A continuación, vamos a presentar muchos de los síntomas que tiene el paciente cuando comienza a padecer de incontinencia intestinal. Esto puede servir de guía para cualquier persona que sospeche que el problema que arrastra no es precisamente algo habitual y debe ponerse en manos de su médico especializado en estas dolencias, que puede ser el digestivo o el proctólogo dependiendo de cada caso.

Algunos problemas intestinales que puede padecer la persona acompañando a su incontinencia fecal son los siguientes:

  • Estreñimiento
  • Dolor al defecar
  • Gases
  • Hinchazón en la parte inferior de la barriga
  • Diarrea
  • El propio, no poder controlar la expulsión al exterior de tus heces

Si te identificas con una persona que sufre la gran mayoría de estos síntomas, o conoces a quien los tiene, no te reprimas y acude lo antes posible a tu médico de cabecera o aconséjale lo mismo. Él revisará tus síntomas y, si lo considera necesario tras la evaluación, te enviará a un médico especialista en la enfermedad para que te haga un correcto diagnóstico y prescriba un tratamiento a seguir que intente solucionar este incómodo problema.

No debes sentir vergüenza ante la incomodidad de la situación, ya que cuanto antes vayas al especialista, antes tendrás una forma de aliviar todos esos angustiosos síntomas.

Factores de riesgo que afectan a esta patología

Incontinencia heces personas mayores y ancianos

Existen varios factores que pueden favorecer este tipo de dolencia a algunos grupos de personas. Revisa si pudieras pertenecer a alguno de ellos así como las recomendaciones para evitar que el problema se convierta en crónico.

A continuación, aparecen los factores de riesgo que aumentan la probabilidad de padecer esta enfermedad:

  • Ser madre: La incontinencia fecal se produce en mayor medida en mujeres, debido a complicaciones producidas en el momento del parto que generan lesiones en el suelo pélvico. Se observa un aumento de esta dolencia en mujeres con una edad superior a los 40 años, ya que la lesión puede comenzar a generar síntomas tras el paso de los años.
  • La edad: Esta enfermedad se da principalmente en adultos que superen la mediana edad o personas mayores y ancianos.
  • Demencia: En una fase alta de demencia y Alzheimer se produce una falta de control de los nervios anales.
  • Discapacidad física: Una lesión que haya producido una discapacidad física puede haber provocado daños en el recto que se convierten en un problema extra si se producen fugas de excrementos. Además, la inactividad puede complicar el traslado en tiempo al inodoro y provocar estreñimiento, que como ya hemos visto anteriormente, puede causar incontinencia.
  • Otras enfermedades: Las personas que padecen diabetes o esclerosis múltiple tienen un riesgo muy alto de que se de este tipo de fugas. Esto es debido a que dichas afecciones producen daño en los nervios que ayudan en la defecación.

Algunas complicaciones de la pérdida involuntaria de heces

Hay dos complicaciones que surgen a partir de esta enfermedad y que pueden hacer que la recuperación sea más complicada. Estas son:

  • Irritación de la piel: El contacto en repetidas ocasiones de la mucosa y piel del ano con las heces provoca dolor y mucha picazón, debido a que la piel que rodea al ano es muy sensible y frágil. Además, este contacto terminará por generar úlceras e incluso fisuras que van a precisar de una gran ayuda por parte de los médicos.
  • Problemas de sufrimiento emocional: Como decíamos al comienzo, esta enfermedad a nivel mental genera muchos problemas relacionados con la dignidad. Toda persona con estos problemas trata de esconder esta enfermedad y evitar las reuniones debido a sensación de enojo, depresión, frustración y vergüenza.

Tratamiento y consejos para controlar la incontinencia fecal

Tratamientos para curar incontinencia fecal y heces

En el momento en que acudes al médico de cabecera y le cuentas los síntomas que presentas, este te va a derivar a un médico especializado en este tipo de dolencias. En su revisión, este profesional te va a preguntar acerca de tus visitas al baño en relación a la excreción de heces y movimientos intestinales. A continuación, te va a realizar un examen rectal, acompañado de una inspección visual de la zona del ano. En ocasiones se utilizará una sonda para revisar si existen daños en los nervios, de manera que al introducir el aparato el esfínter se contrae y el ano deja ver su interior.

Las pruebas médicas que el especialista puede recomendar que se realicen son:

  • Prueba de expulsión del balón: Se introduce un balón por el recto; este se llena de agua y se le pide al paciente que en un baño trate de expulsarlo. Se registra el tiempo que se tarda en realizar la acción. Si la demora supera el minuto de tiempo, ya se tiene una prueba de que se padece incontinencia de heces.
  • Proctografía: Se captan imágenes de vídeo mientras se produce un movimiento intestinal y se registran en un inodoro preparado para tal fin. Con esta prueba se puede saber la cantidad de heces que contiene el recto.
  • Tacto rectal: Se trata de una práctica que se hace siempre que se visita al especialista con problemas anales. En este caso, tras introducir el dedo en el recto, el médico pide al paciente que empuje para revisar si existe un prolapso rectal.
  • Ecografía anorrectal: Se inserta una varilla dentro del ano, que capta imágenes de la zona interior del ano para poder ayudar al médico en su diagnóstico.
  • Proctosigmoidoscopía: Se trata de insertar un tubo flexible para revisar los últimos 60 centímetro del colon y poder revisar los problema que causan la incontinencia fecal.
  • Colonoscopia: Prueba que, a través de la inserción de un tubo flexible en el recto, permite inspeccionar el colon.
  • Manometría anal: Se introduce un tubo, con un pequeño balón en la punta, dentro del recto. Con esta prueba y, tras expandir el balón insertado, se mide la tensión del esfínter y la sensibilidad que tiene el recto.
  • Resonancia magnética: Permite conseguir imágenes de la zona del esfínter o un vídeo del momento de la defecación.

Una vez detectada y diagnosticada la enfermedad, el médico puede proponer los pasos a seguir para combatirla. A continuación, se muestran las soluciones que recomienda el médico en función del nivel de gravedad en que se encuentre la patología.

Fármacos

Se puede probar con la introducción de distintos tipos de medicamentos entre los que se encuentran los siguientes:

  • Antidiarreicos, como Imoium o Lomotil, todos ellos indicados en el caso de padecer diarrea.
  • Medicamentos formadores de masa, como Citrurel y Metamucil, indicados en el caso de padecer estreñimiento.
  • Fármacos formadores de masa inyectables, como la Solesta, introducidos a través del canal anal.

Cambios en la dieta

El médico debe ser informado acerca de la dieta que llevas habitualmente e incidirá sobre algunos cambios importantes a realizar. Estos son principalmente la introducción de mayor cantidad de líquido y la ingesta de alimentos ricos en fibra. Es altamente recomendable contar con la ayuda de un nutricionista para seguir unas pasos firmes hacia una correcta alimentación, ya que es crucial para controlar esta dolencia.

Ejercicio y terapias alternativas

El médico te va a presentar una serie de ejercicios para que se favorezca la musculatura de esa zona. Además, te informará de los tratamientos existentes para mejorar la consciencia de la necesidad de acudir al baño a defecar en el momento exacto. Las técnicas más conocidas y efectivas son:

  • Entrenamiento de los intestinos: Se trata de que el paciente realice conscientemente en un momento del día la acción de “empujar” de manera que se convierta en una repetición todos los días.
  • Entrenamiento del nervio sacro: Se hace mediante la instalación de un dispositivo que emite impulsos eléctricos para fortalecer a esos nervios.
  • Biorretroalimentación: Consiste en la realización de ejercicios simples para aumentar la fortaleza de los nervios anales. En ocasiones se puede utilizar un balón rectal para mejorar los resultados.
  • Balón vaginal: Este sistema es exclusivo para mujeres. Se les coloca un balón en la vagina que ejerce presión para reducir los episodios producidos por la incontinencia fecal.

Cirugías

Si este problema se produce sin poder diagnosticar la causa se debe recurrir a la cirugía. Hay múltiples opciones entre las que se encuentran:

  • Esfinteroplastia: Reparar el esfínter que ha sido dañado, identificando en primer lugar todas las zonas lesionadas. Este procedimiento se hace habitualmente en mujeres que acaban de parir.
  • Tratamiento de hemorroides: Operación hemorroidal.
  • Reemplazo o reparación de esfínter: Sustituyendo el esfínter dañado por otro artificial, que se debe manipular cada vez que se desea ir al baño.
  • Colostomía: Se trata de una cirugía que lo que hace es desviar las heces hacia una bolsa especial colocada en el abdomen. Este tipo de cirugía es la última solución si no funcionan el resto de tratamientos.

¿Cómo prevenir la enfermedad?

Según algunos medios médicos, podemos evitar este gran problema siguiendo las pautas que vamos a comentar a continuación:

  • Control de la diarrea: Cuando se padezca diarrea, hay que tratar de eliminar rápidamente la causa que la haya provocado para evitar que se repita. La mayoría de personas no lo hace, pues sabe que esta condición desaparece rápidamente por sí sola.
  • Evitar esfuerzos en la expulsión de heces: Si se realiza demasiado esfuerzo se pueden debilitar los músculos del esfínter, con el posible daño provocado en los nervios, por lo que es muy recomendable tomar remedios naturales para favorecer la eliminación de las heces.
  • Reducir el estreñimiento: Para conseguir esto se debe ingerir una gran cantidad de líquidos, tomar alimentos ricos en altas cantidades de fibra y hacer más ejercicio físico.

¿Conocías todos los factores que influyen en padecer esta dolencia? ¿Has sufrido o conoces personas cercanas que padecen de esta enfermedad? Cuenta tu experiencia y comparte tus mejores remedios y tratamientos, entre todos aprendemos más!

Si te ha servido de ayuda, comenta y comparte para ayudar a más personas, gracias! 😉

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Artículo revisado:
【 INCONTINENCIA FECAL 】Qué es y Cómo tratarla de forma correcta
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Este artículo ha sido revisado por el equipo médico de Hemorroides.club

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