Tipos de operaciones de las hemorroides

Padecer de almorranas es un problema que puede llegar a provocar mucho malestar, dolor y picazón en los pacientes. En un primer estadio puede tener tratamiento conservador para evitar sus síntomas pero conforme avanzan a niveles más altos y graves, la forma de deshacerse de ellas es más complicada. De hecho, por medios naturales o farmacológicos únicamente podemos calmar sus síntomas, pero ni mucho menos hacer que la patología desaparezca de raíz.

El último de los recursos son las operaciones o intervenciones quirúrgicas, que sirven para terminar de raíz con el problema y curar las hemorroides que tenga el paciente para que pueda llevar una vida mucho más normal. Conforme ha ido avanzando la ciencia han aparecido y se practican diferentes tipos de cirugía que van siendo menos invasivas y molestas y además, mucho más sencillas de realizar, con un porcentaje de éxito más elevado. En este artículo podrás descubrir todos los tipos operaciones de hemorroides existentes hoy en día, el periodo de recuperación de cada uno de ellos y otra información relevante, de manera que puedas consultar con tu especialista cuál es la mejor solución para tu problema.

Operaciones de hemorroides: ¿Como son y que riesgos conlleva?

Antiguamente, las operaciones para solucionar este problema eran casi tan dolorosas como padecer de la propia almorrana inflamada. Pero hoy en día las técnicas quirúrgicas han avanzado significativamente y se han convertido en sencillas intervenciones que acaban con la enfermedad en muy poco tiempo.

En la mayor parte de los casos son sencillas operaciones que se realizan en el propio consultorio médico y que no precisan de hospitalización, por lo que el paciente puede retirarse a su domicilio para recuperarse. El período de recuperación suele ser de unos pocos días. A estas se les denomina “técnicas mínimamente invasivas“. La operación realizada tradicionalmente, conocida como hemorroidectomía aún se hace, pero únicamente en casos en los que no es posible otro recurso. Esta intervención si se realiza en el quirófano en el hospital.

El tipo de cirugía que el médico decida utilizar en cada caso dependerá de los síntomas que tenga el paciente y de la localización y tamaño que haya adquirido ya la vena. Por norma general, se adormecerá la zona de manera que el paciente esté despierto. Pero hay casos en los que puede ser que, finalmente, el doctor se decida por aplicar anestesia general. Lo que se hace, en cualquier caso, es aplicar un medicamento anestésico sobre la almorrana y la zona a manipular para así, evitar que aparezca dolor durante el tiempo que dure la intervención.

Tipos de operaciones quirúrgicas de hemorroides

¿Que riesgos tiene este tipo de operaciones?

Los riesgos que pueden tener las operaciones de hemorroides son:

  • Reacciones a la anestesia o medicamentos que se te administren
  • Sangrado excesivo
  • Coágulos de sangre
  • Infecciones post operatorias

Todo ello sucede durante el momento en que se ponga la anestesia o se realice la operación por lo que son riesgos claramente identificables, mesurables y tratables. También existen riesgos que se pueden dar a posteriori. Estos son problemas para eliminar la orina debido al dolor que se produce en la zona. También puede ser que se produzca un pequeño escape de heces hasta que se cure la herida y el tejido se normalice.

¿Que tipos de operaciones de hemorroides existen?

A continuación vamos a conocer los tipos de cirugía que se pueden aplicar para eliminar esta dolencia y en qué consiste cada uno de ellas:

Rubber – Banding

A esta operación se le llama también ligadura con banda elástica. Consiste en anudar una banda de silicona sobre la base de la propia hemorroide, cortando el suministro de sangre. De esta forma, el flujo de sangre se detendrá y la vena comenzará a secarse, se necrosa, debido a la ausencia de riego sanguíneo y se cae, saliendo con las heces en los siguientes días junto con la banda.

Este procedimiento ha demostrado ser de gran eficacia y se recomienda sobre todo en pacientes con almorranas internas de grado 2 y en alguna de grado 3, aunque con posibles contraindicaciones. Este tipo de cirugía hace que las propias almorranas no puedan prolapsarse de nuevo.

Fotocoagulación mediante rayos infrarrojos

Durante el tiempo que dura esta cirugía se usa un dispositivo de luz infrarroja que provoca un coágulo sobre la vena. Este corta el suministro de sangre, de manera que la vena hemorroidal se seca, formándose una cicatriz en la zona. Finalmente, la cicatriz creada sostendrá las venas próximas para que no salgan hacia el canal anal.

Se recomienda al paciente que se mantenga en posición lateral para que la operación se realice de manera más cómoda para el doctor. Este tratamiento se realiza directamente en el consultorio médico, debido a la sencillez del mismo. No requiere que se produzca una hospitalización del enfermo.

Es probable que se produzca dolor e incomodidad en la zona sobre todo en los primeros días tras la operación; en tal caso, se comienza un corto tratamiento con analgésicos. También puede ser que haya sangrado en la zona del recto durante los diez días que suceden a la operación. El sangrado será mínimo, aunque puede solventarse tomando baños de asiento. Esta cirugía es únicamente recomendable en personas que tengan almorranas internas pequeñas de grado 2.

Fotocoagulación de las arterias hemorroidales (láser)

Esta operación está clasificada por todos sus pacientes como la menos dolorosa de todas las que se pueden realizar. Pero también es la que se puede tener que volver a realizar en un período más corto de tiempo, es decir, la que presenta un retorno del problema en el mayor de los casos.

A fin de cuentas, el láser se utiliza como si fuera un bisturí. Gracias a este instrumento se queman las hemorroides sin llegar a extirparlas. Utiliza una técnica que combina el empleo de un doppler para la localización de los vasos hemorroidales y el láser para efectuar su autocoagulación.

El tiempo total que llevará esta operación es de unos veinte minutos. No requiere anestesia puesto que no causa ningún dolor al paciente. Este tipo de operación únicamente sirve para los casos internos en los que no se ha producido sangrado y la hemorroide no prolapsa aún hacia el exterior. Estos son los casos de hemorroides de nivel 1 y 2.

Si se quiere emplear este tipo de tratamiento en pacientes con almorranas de grado 3 y 4 se debe recurrir a otro láser empleado de tipo CO2. Es un láser de diodo y el tiempo que dura la operación es de una hora, tras el cual el paciente puede irse a su casa si no se han observado ninguna complicación durante la cirugía.

Operación con banda elástica para hemorroides

Crioterapia

Este tipo de operación se basa en la congelación de la venosidad utilizando nitrógeno a una temperatura de -80 grados. No se aplica ningún tipo de anestesia al paciente, pues, como en el caso anterior, no implica ningún dolor para el paciente.

Esta técnica lo que hace es, acabar con el tejido hemorroidal, aplicando frío en forma de protóxido de nitrógeno. Con esto se consigue dejar sin riego sanguíneo hacia las venas hemorroidales y destruirlas a continuación.

Esta terapia se realizará en el propio ambulatorio y no requiere de ningún tipo de anestesia, ni tratamiento. El paciente puede continuar con su vida habitual sin tener la necesidad de guardar reposo. Además, los médicos aseguran que no hay contraindicaciones ni efectos secundarios.

Hemorroidectomía

De entre los diferentes tipos de operaciones de hemorroides, esta cirugía es la más complicada y la única que ofrece solución para las de grado cuatro.

Se trata de extraer directamente la hemorroide, utilizando para ello la anestesia general e incluso la anestesia espinal para evitar que el paciente tenga algún tipo de dolor durante el tiempo que dure el proceso. El cirujano realiza incisiones en el tejido que rodea la hemorroide para después atar la vena inflamada en el interior de la zona anal.

La operación se realiza en un quirófano por la precisión que requiere. La incisión realizada sobre la piel se deja al aire para que pueda cicatrizar en, al menos, siete semanas, por lo que se debe tener mucho cuidado durante un tiempo posterior para que no surjan infecciones.

Tiempo de recuperación tras la cirugía hemorroidal

Tras la cirugía, y como hemos comentado, los pacientes se encuentran recuperados en unas pocas semanas, incluso días, dependiendo del tipo de operación que se le haya realizado a cada uno de ellos.

Cuidados postoperatorios tras una intervención de hemorroides

Una vez que te sientas recuperado, y, por supuesto, siempre que así lo recomiende tu médico, debes mantener una dieta rica en fibra, tomar en cada una de las comidas del día verduras o fruta y beber grandes cantidades de agua (más o menos de 6 a 8 vasos de agua al día).

También es muy importante realizar una práctica deportiva varias veces a la semana; quizás una media hora caminando rápido al día o algún tipo de ejercicio que favorezca los movimientos del tránsito intestinal sin forzarlos.

Es muy probable que te hayan recomendado tomar analgésicos a modo de cuidados paliativos tras la operación. El dolor tardará cierto tiempo en desaparecer, por lo que lo mejor es que tomes los consejos ofrecidos por tu médico siguiendo sus indicaciones; no debes esperar a tener un dolor intenso para medicarte ni distanciar las tomas.

Puede ser que el médico, además, te recete un ablandador de heces, para que los primeros días sea más sencillo para tu organismo deshacerse de lo que no necesita sin causar un trauma por el que nuestro cuerpo no quiera pasar. Así, además, evitaremos el estreñimiento causado por el miedo de nuestro cerebro a realizar nuestras deposiciones con dolor y las deposiciones serán sencillas y menos doloras.

La herida se puede cuidar con una gasa para absorber cualquier secreción de esta, además la gasa se debe cambiar con cierta frecuencia. Hay que informarse acerca de cuándo se puede comenzar con la higiene de nuevo, comentar este proceso con algún enfermero/a será de gran ayuda.

Lo que está claro es que los distintos tipos de operaciones de hemorroides son diferentes y cada una requerirá de un tratamiento postquirúrgico; además, tus propias características y las circunstancias que rodean la situación harán que las indicaciones a seguir varíen. Por ello, pide siempre opinión al especialista que está llevando tu caso.

Vídeo: Cirugía de Hemorroides con Engrapadora PPH


¿Conocías todas las variantes y formas de operar la enfermedad hemorroidal? Si has tenido que operarte en alguna ocasión cuenta tu experiencia y cual de las técnicas te parece mejor, seguro que será de gran ayuda a los demás miembros de la comunidad!

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【 OPERACIONES de las HEMORROIDES 】¿Cual es la Mejor Cirugía?
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Este artículo ha sido revisado por el equipo médico de Hemorroides.club

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