¿Por qué me duele el ano? Causas y tratamientos del dolor anal y los espasmos

Es evidente que uno de los peores dolores por los que puede pasar una persona es por el dolor en la zona del ano. Se trata de una molestia muy incómoda, debido a que estamos la mayor parte de nuestro día sentados y, cuando nos molesta esa zona, tenemos que cambiar continuamente de posición. Lo mismo ocurre si estamos en movimiento pero debemos realizar acciones en posturas que provocan dichas molestias.

Además, hay que tener en cuenta que no podemos evitar defecar, con lo que es un dolor que nos persigue incluso en nuestros momentos más íntimos. Generalmente, hacer de vientre es un momento placentero, ya que expulsamos todo aquello que no necesitamos, y también de relax, tranquilidad e intimidad; pero cuando existe dolor en esa zona y no podemos evitarlo, se convierte en un momento que tratamos de evitar, consciente o inconscientemente y puedo afectarnos incluso a nivel psicológico.

¿Cuales son las causas y los motivos por los que se produce dolor en la zona anal?

Si miramos algunas estadísticas de la OMS (Organización Mundial de la Salud), podemos comprobar que los motivos principales que producen dolor en esa zona son las hemorroides y los desgarros anales. Por estos y otros motivos, intentar evitar su aparición en la medida de lo posible es lo más recomendable. Si se da el caso de su aparición, ocúpate de ello rápidamente y ten paciencia.

A lo largo de este post vamos a darte los conocimientos necesarios para que puedas conocer el motivo por el que te duele el ano. Aunque lo que siempre recomendamos es acudir a tu médico de cabecera para que realice una exploración inicial y te ofrezca la posibilidad de acudir a un especialista que te pueda dar un diagnóstico y una solución acertada a tu problema.

A continuación vamos a realizar una pequeña descripción de cada una de las causas más comunes que provocan dolor anal suave, moderado o intenso a los pacientes que acuden a consulta.

Causas y motivos del dolor de ano

Fisura anal

Una fisura anal se produce en el momento en que se crea una grieta en la piel que recubre el ano. Suele aparecer en el momento de la defecación, generalmente cuando las heces son muy duras o por el contrario se tiene diarrea. Aunque estas también se producen cuando se realiza una tensión elevada en los músculos del esfínter.

Las personas que acuden a consulta suelen presentar una fisura a nivel superficial, pero se debe atender lo antes posible ya que puede comenzar a traspasar capas epiteliales, llegando incluso hasta los músculos del esfínter y pudiendo infectarse, agravándose y generando problemas mayores.

Los síntomas son un dolor muy fuerte, intensificado en el momento de la defecación, con brotes de sangre en el momento de limpiar y mucha picazón. La cura se puede dar sola tras varios días en una patología pequeña, aunque cuando el dolor es más intenso se ofrecen analgésicos y laxantes, para que las deposiciones sean más suaves.

Hemorroides

Las almorranas se producen principalmente cuando realizamos un esfuerzo considerable en las defecaciones. Esto es porque las venas hemorroidales se inflaman demasiado y en ocasiones se crean dolencias en la zona interna o externa del ano.

Generalmente se producen por problemas de estreñimiento que hacen que en la defecación haya que realizar un sobreesfuerzo. Las mujeres también son grandes afectadas de esta patología debido a la presión ejercida por el feto cuando están embarazadas y la fuerza realizada en el momento del parto. El sexo anal es otro de los factores de aparición de las almorranas.

Su tratamiento es realmente diverso, dándose a todos los niveles, con la toma de baños de asiento hasta intervenciones quirúrgicas especializadas. En nuestro blog, tenéis gran información al respecto de esta patología que afecta a un número de personas mayor de lo que se cree.

Absceso en el ano

Se trata de una bolsa de pus que se crea cerca del ano, debido principalmente a las bacterias que tienen las heces. Se dan en la zona exterior del ano, aunque en algunas ocasiones más excepcionales, se pueden encontrar en el interior del ano, próximas al colon.

Fístula

Una fístula no deja de ser un tubo de pus que une un absceso anal con la superficie de la piel. Este tubo suele tener infección anal y pus en el interior. Además del dolor característico que acompaña a esta, también aparece un olor muy desagradable.

Enfermedad de Crohn

Se trata de un proceso inflamatorio crónico que se produce en la zona del tracto intestinal, aunque puede tener su origen en cualquier parte del tubo digestivo, desde la boca al propio ano. Sus causas son muy variadas y pueden ser de índole tanto físico como psicológica.

Estrechez del ano

Finalmente nos podemos encontrar con un estrechamiento del recto y el propio ano. Esto puede suceder por diferentes circunstancias como la radioterapia aplicada contra el cáncer o la transmisión de una enfermedad de origen sexual así como por defectos congénitos de carácter hereditario o no.

Dolor al defecar ¿Porque se produce y como podemos tratarlo?

Dolor al defecar cuales son las causas

Como sabemos, el dolor al defecar puede ser treméndamente molesto. Aunque en algunas ocasiones se produce por enfermedades como las que hemos comentado en el apartado anterior, también se puede dar el caso de que simplemente ocurran porque nuestras heces están demasiado duras.

Lo cierto es que todas las afecciones que comentamos en el punto anterior son causantes del dolor anal, lo que se traduce en tirantez, dolor y pequeños “latigazos” en el momento de la excreción. Este mal se conoce en términos médicos como proctalgia fugax.

Generalmente, como hemos visto, este viene dado por causas benignas y rara vez se debe a un indicativo de afecciones serias como por ejemplo un cáncer de tipo colorrectal. Lo primero que debemos hacer para evitar esto es seguir los pasos que se detallan a continuación:

  • Beber una mayor cantidad de agua. La cantidad diaria recomendada de ingestión de líquidos es de 2.5 litros, variando en función de peso, talla, cantidad de grasa, actividades a realizar, etc. Así que si no consumes toda esa cantidad y te cuesta beber agua, puedes incluir en tu dieta zumos de frutas o verduras, aguas con sabor, tisanas…
  • Consume a diario alimentos ricos en fibra para facilitar el tránsito intestinal.
  • Evita determinados alimentos que, por lo general, estriñen mucho, como son el arroz, el plátano, la manzana, la patata, la zanahoria y, en general, las comidas demasiado grasas.
  • Realiza, en la medida de lo posible, baños de asiento con agua caliente para ayudar a reblandecer la zona y tener una sensación de mejora en el caso de las temidas hemorroides inflamadas.
  • En el caso de que el dolor se deba a un problema de expulsión de heces, se puede hacer uso de los enemas que favorecen en gran medida el que este proceso sea más sencillo.
  • Pon calor local seco en la zona anal durante un período corto de tiempo y aplica masajes en la zona.

Estas son unas pautas que, como ves, nada tienen de médicas. Son simples recomendaciones pensadas tanto para prevenir como para tratar los motivos por los que se sufre de dolor en el ano. Sin embargo, es importante acudir a tu médico para que realice un diagnóstico adecuado, aún cuando nosotros mismos somos conscientes de lo que nos ocurre.

Todos los problemas, temporales o “simples”, deben ser diagnosticados y tratados en función de tus características particulares. Una mala cura puede llevarte a quirófano pues, hablamos de un problema en una zona realmente sensible.

Tratamientos para los espasmos anales

Cada caso debe estudiarse de manera individual, puesto que cada dolor puede estar relacionado u originado con diferentes problemas según la persona que lo manifieste. Por ello, en el momento que comience a notarse este dolor debemos ponernos en alerta y estar pendiente para detectar otros síntomas.

Como ya te hemos adelantado, se debe acudir a un médico especializado para que ofrezca una solución personalizada, incidimos mucho en este aspecto, pero en muchas ocasiones por miedo o vergüenza, dejamos de acudir a consulta y de esta forma, agravamos el problema por no tratarlo a tiempo ni de forma correcta.

Estos dolores no se suelen tratar con analgesia convencional ya que no están demostrados sus efectos directos. Por lo general, los tratamientos pasan por cambios y mejoras posturales, masajes peri-anales y baños de asiento, que aportan mucho alivio y relajación de la zona.

En relación a los tratamientos farmacológicos, destaca la utilización de relajantes musculares y antidepresivos tricíclicos, aunque el uso de medicamentos siempre acarrea unos inevitables efectos secundarios, que en la medida de lo posible debemos de evitar.

También se puede usar el tratamiento de la reeducación de la musculatura anal y del suelo pélvico (sobre todo en mujeres), para poder llegar a una relajación completa del esfinter, de manera que se mejora ámpliamente la defecación. También se está trabajando con técnicas novedosas como la estimulación del nervio tibial posterior para solucionar este tipo de dolencias.

En cualquier caso, la elección de pautas, fármacos y otros tratamientos debe hacerla un facultativo especializado después de realizar una exploración de la zona y un tacto rectal, realizar un diagnóstico y, muy importante, descartar males mayores, aunque para ello deba realizar ciertas pruebas como una anoscopia, rayos X y otras exploraciones de invasión variable.


¿Sufres de esta dolencia y no conocías los principales motivos por los cuales aparecen estos dolores? ¿Conoces alguna terapia o consejos alternativos que te han funcionado para mitigar o eliminar el malestar en la zona anal? Compártelos con la comunidad!

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【 POR QUÉ ME DUELE EL ANO 】▷ Causas ▷ Tipos ▷ Tratamientos
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Este artículo ha sido revisado por el equipo médico de Hemorroides.club

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