Úlceras o llagas en el ano ¿Qué son y cómo podemos curarlas con éxito?

Las úlceras o llagas en el ano no son más que la lesión que todos conocemos por haberla sufrido en la boca (generalmente a una corta edad) pero que aparecen en la zona anal. Estas son realmente incómodas y si no se tratan pueden llegar a ser bastante graves por el alto riesgo de infección por una alta exposición de la dermis a los agentes externos.

A continuación vas a descubrir cómo puedes suponer que padeces este problema tras leer su cuadro sintomatológico, hacerte una idea de por qué se ha producido y, en función de ello, ponerte en manos médicas para recibir el tratamiento adecuado.

¿Qué es una úlcera anal?

Las llagas, úlceras o ulceraciones, como decimos, son lesiones. Se dan tanto en la piel como en las mucosas y se caracterizan por perder sustancia y por su forma redondeada bastante bien definida. En el caso que hoy nos ocupa, hablamos de úlceras cutáneas y/o genitales. Las cutáneas simplemente hacen mención a que se encuentran en la piel; las genitales, a la zona donde están ubicadas.

En el primer caso, nos encontramos con que existe una clasificación en función del aspecto de la llaga y la zona circundante. Se dan cuatro grados cuyo valor aumenta conforme lo hace la gravedad de la lesión, llegando a la pérdida, incluso, de tejido subcutáneo.

Una úlcera anal es, a menudo, el problema del cual se deriva al padecimiento de fisuras anales, generalmente por un desgarro de la mucosa o la piel, ya altamente debilitadas.

¿Por qué aparecen úlceras en la zona anal?

Las úlceras anales cutáneas son el resultado de una actuación, las principales razones por las cuales aparecen son:

  • Presión: Se trata del aplastamiento perpendicular de la piel que, desgraciadamente, termina por “abrasar” la zona. Hablamos de los casos en los que las sufren personas encamadas o en sillas de ruedas. También es común que las presenten pacientes hospitalizados sondados permanentemente o quienes se someten, en poco tiempo, a cantidad de pruebas de empuje.
  • Fricción: La fricción es una fuerza paralela a una superficie; esto es, cuando nos deslizamos o arrastramos sobre una superficie o, al contrario, cuando algo se desliza sobre nosotros. Algunos ejemplos pueden ser el uso inadecuado de estimuladores anales, la defecación continuada de heces muy secas…
  • Cizallamiento: Es una tensión combinada de las dos anteriores.
  • Humedad: La piel puede macerarse si se encuentra continuamente humedecida. El efecto es mucho más rápido si se da fricción en esta circunstancia. El uso abusivo de lubricantes, la diarrea crónica o el simple exceso de sudor son motivos suficientes para que la piel se debilite y
  • Eczemas: Un caso especial de llagas anales son las que aparecen por eczema, que es un problema cutáneo que se relaciona con un déficit de las funciones del sistema inmune.
  • Reacciones: Una llaga podría ser resultado de la reacción a ciertos fármacos o materiales.

Aparicion de ulceras ano por presion

Las llagas genitales son síntomas de una patología anterior, estas pueden aparecer por:

  • Generalmente, si una de estas lesiones es exclusiva de la zona genital, la causa será, con práctica seguridad, una enfermedad de transmisión sexual. El chancroide, la sífilis, el herpes simple, los criptococos, el citomegalovirus o el linfagranuloma venéreo son algunos ejemplos. También las personas seropositivas encontrarán con que, a lo largo de su enfermedad, sufren ulceraciones, las cuales, por desgracia, pueden no desaparecer nunca.
  • Síndrome de la úlcera rectal solitaria: Esta enfermedad no es muy común pero los casos que se dan tampoco son aislados. Se padece cuando se dan episodios consecutivos de anismo o sobreextensión de los músculos pelvicoenfinterianos.
  • Cáncer de ano: Este tiene como claro síntoma la presencia de llagas, tanto en la zona del ano como en el recto.
  • Si no se consigue establecer una causa de aparición, hablamos de úlceras idiopáticas, las cuales son, sorprendéntemente, el 50% de los casos diagnosticados por sanidad.

¿Qué síntomas existen cuando sufrimos de llagas en el ano?

En función de la causa, la sintomatología puede ser bastante variable, veamos cuales son los más habituales:

  • Características físicas: Su forma es redondeada u ovalada, generalmente, bien definida, algo similar al resultado de quemar la piel con un cigarrillo. Podemos encontrar ulceraciones con aspecto muy diferente. Las hay cuyo único síntoma a nivel físico es un eritema (enrojecimiento). Las encuentras en tonos incluso azulados y amoratados en los casos de pieles oscuras. Se pueden dar abrasiones y especie de pequeñas ampollas, ahondamientos en la piel que disminuyan el grosor de la piel en sus diferentes siete capas, llegando incluso hasta el músculo y el hueso.
  • Olor: Hay llagas que huelen (mal) y otras que no. Si se da el caso, esto será debido a que existe una infección, por lo tanto, significa que tenemos una herida abierta.
  • Supuración: Del mismo modo, si una llaga supura es porque, efectivamente, está infectada y expulsa pus o agua. Si bien, es posible que, una herida “sana” no supure y esté ahí, seca.
  • Sangrado: Por supuesto, hay ocasiones en las que, si la piel está debilitada, el sangrado se dé cuando se produzcan esfuerzos, como la misma defecación, por ejemplo.
  • Dolor: Por lo general, si la herida del ano está abierta, si se forma una especie de ampolla o si hay infección, se sufrirá dolor, que será variable en función del tamaño de la llaga y del esfuerzo que realicemos. Simplemente ir al baño puede ser un suplicio; el roce al caminar también hará que sintamos dolor. También lo padeceremos, sin que exista contacto en la zona, si esta está infectada.
  • Picor: Es muy posible que el picor esté presente si sufres este problema. Se da por la propia infección o bien por el contacto de la piel agredida con agentes externos como la orina, las heces, el jabón, el sudor o incluso el agua.
  • Otros síntomas: Existen otros síntomas que pueden darse, sobre todo cuando el problema persiste durante bastante tiempo y no se trata o se hace de manera incorrecta. Hablamos de fiebre, espasmos o pinchazos que bajan hasta media pierna, incontinencia fecal… De igual modo, en función de la causa de su aparición, nos encontraremos también con otros síntomas asociados a las patologías o fenómenos que nos han producido las aftas.

¿Cuáles son los mejores tratamientos para curar las úlceras y llagas del ano?

Obviamente, existen una serie de medidas generales para todos los casos, que pasan, como puedes adivinar, por cuidar y mimar la zona. La piel es un órgano que precisa regeneración y, con unos buenos cuidados y paciencia, suele ser suficiente. Veamos cómo actuar si tenemos que curar las úlceras y llagas del ano.

Higiene para curar las llagas del ano

Higiene

¿Cuándo?

Mantén siempre limpia la zona, lavándola tras las deposiciones y micciones o bien cuando sudes en exceso. También si te sumerges en el agua del mar o la piscina o si, simplemente, expones la zona a una suciedad ambiente.

¿Cómo?

A no ser que se te prescriba un jabón específico, utiliza solamente agua para asearte. Seca el área con suaves toques pero insistentemente, de manera que la piel quede totalmente seca.

Protección

¿Cuándo?

Se pueden dar muchos casos en los que precises proteger las heridas. Para hacer deporte, si prevés sudar demasiado o que la zona permanezca húmeda durante mucho tiempo, incluso para hacer de vientre si tienes una gran infección.

¿Cómo?

Los mejor es utilizar apósitos estériles que permitan que la piel transpire. Aun así, aconsejamos que la zona permanezca al aire el mayor tiempo posible por lo que sólo se cubrirá cuando sea totalmente necesario, es decir, en los casos en los que consideremos que el mal puede ser mayor si las llagas quedan al descubierto.

Hidratación

Bebe grandes cantidades de agua. Esta es esencial para el buen funcionamiento de todas tus células, incluidas aquellas que se encargan de regenerar la piel. La deshidratación empeora considerablemente la mayoría de patologías relacionadas con la piel.

Defecación

¿Cuándo?

Desde que salgas de la consulta médica debes comenzar a seguir los consejos que te dé tu doctor para crear un hábito defecatorio exitoso. Esto hará que evites los sobreesfuerzos y que, por tanto, la piel no se estire demasiado y no sufra.

¿Cómo?

Estas pautas variarán en función del historial clínico de cada cual, si bien, una dieta fibrosa, con mucha vitamina K y ausencia de alimentos fritos, industriales y procesados será el primer paso. También es posible que se opte por el uso de fármacos ablandadores de heces o laxantes (aunque esta es un arma de doble filo que aconsejamos se consulte con un especialista según los síntomas del afectado).

La actividad física adecuada a la situación ayudará a mover los intestinos. Incluso es posible que se requiera de una pequeña terapia psicológica para ello.

En combinación con ello, por supuesto, habrá que tratar la causa de la ulceración anal. Existen tantos tratamientos como causas y unos u otros pueden ser contraproducentes. Por este motivo, es esencial que acudas a tu médico para que establezca, mediante un diagnóstico, el motivo de su aparición y pueda, por tanto, realizar el tratamiento y el seguimiento de tu problema.

  • Por ejemplo, los pacientes seropositivos no pueden tratar sus aftas más allá de cómo hemos comentado anteriormente.
  • El herpes, del mismo modo, tampoco se puede tratar, simplemente se palían sus síntomas.
  • Sin embargo, si la causa es física, cómo una rozadura, se pueden utilizar pomadas destinadas a tratar esta situación.
  • La pomada balsámica infantil también es muy socorrida en estos casos.
  • La nitroglicerina suele ser una muy buena solución cuando la infección no existe puesto que favorece la cicatrización.
  • Finalmente, si la úlcera se transformase en una fístula, lo cual no es común si se trata, se podría llegar incluso a precisar de intervención quirúrgica.

Terminamos recordando que estos son sólo algunos ejemplos y que, necesariamente, el tratamiento vendrá dado en función de aquello que haya producido las aftas del ano.


¿Has padecido en alguna ocasión este tipo de dolencia en la zona anal? ¿Cuales fueron sus causas concretas y que remedios pusiste para poder curarlas? Comparte tu información con los demás lectores, gracias!

Si te ha servido de ayuda, comenta y comparte para ayudar a más personas, gracias! 😉

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Artículo revisado:
【 ÚLCERAS - LLAGAS EN EL ANO 】 ¿Cómo curalas con ÉXITO?
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Este artículo ha sido revisado por el equipo médico de Hemorroides.club

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