¿Qué son las varices anales y como podemos tratarlas?

Las varices anales pueden convertirse en un problema de salud importante, pues, a pesar de que afectan a una gran parte de la población, no suelen tratarse por miedo o vergüenza, lo que hace que sus síntomas empeoren. En principio, no son demasiado problemáticas y, de hecho, ni siquiera conocemos su existencia hasta que se hacen visibles (a excepción de algunos casos verdaderamente sintomáticos).

El caso es que cuando detectemos que pueden haber aparecido en nuestra vida es realmente importante que acudamos a nuestro médico de cabecera para que nos derive a un especialista que valore lo que se puede hacer en cada situación. En este post trataremos de aclarar todas tus dudas acerca de este problema de salud y la manera en que debes actuar si tienes que convivir con estas y sus síntomas.

¿Qué son las varices en el ano?

Alrededor de toda la zona del ano existen arterias y venas hemorroidales. Estas son el material de formación de las varices anales, que van por todo el canal anal y la zona del tracto digestivo. Las venas que nos encontramos por todo nuestro cuerpo cuentan con unas válvulas, que son las que hacen que la sangre fluya a través de todo él; aunque pueda parecer imposible, lo hacen incluso en contra de la fuerza de la gravedad.

Hay muchos ejemplos gráficos que pueden servir para dar una buena explicación; pero el más característico es el de las venas que se encuentran tanto en los pies como en las manos. La sangre debe correr desde estas extremidades hasta la parte superior del cuerpo. Para poder hacerlo precisa de las válvulas que comentábamos con anterioridad. Estas se encargan principalmente de mover la sangre para que pueda llegar hasta las partes más altas de nuestro organismo.

El problema principal se produce cuando las venas se enferman y las válvulas de las que hablábamos dejan de funcionar. Esto puede darse por diferentes motivos, aunque principalmente es algo que se da en personas de edad muy avanzada o que tienen movilidad reducida. En el momento en que esas válvulas dejan de funcionar la sangre se queda congestionada en esa posición y comienzan a aparecer las varices.

En las venas que tenemos en la zona anal no ocurre directamente esto, pero la aparición de las varices en la zona anal se debe a que en esa zona no tenemos válvulas de arrastre. Por lo tanto, el problema se agrava mucho más y hay gran cantidad de posibilidades de que este derive en lo que es un verdadero problema de salud.

Cualquier aumento de la presión, que generalmente se provoca en la defecación y otros esfuerzos, hace que la zona anal quede congestionada y, por ello, comiencen a aparecer las varices anales en forma de dilatación. En algunas ocasiones, pueden provocar que se vea incluso sangrado en las prendas de ropa que cubren esa zona del cuerpo.

Este tipo de varices se clasifican en dos tipos diferentes: internas, que se encuentran en la zona del recto y externas, las cuales se localizan en la parte final del ano.

Existe una clasificación médica que incluye cuatro grados distintos en función de su nivel de gravedad:

  • Grado 1: Son aquellas que no pasan a través del ano.
  • Grado 2: Son aquellas que pasan por el ano durante el momento en que se produce la excreción de las heces y vuelven a su posición de manera natural.
  • Grado 3: Son aquellas que se reducen en el momento de la defecación, atraviesan el ano, pero vuelven a su posición habitual mediante la reducción manual que realiza cada individuo.
  • Grado 4: Este es el caso más grave y que en múltiples ocasiones precisa de intervención médica. Se trata de varices que no permiten una reducción manual. Estas son, por lo general, bastante dolorosas.

Podemos decir que, por lo general, la situación se convierte en un problema en aquel momento en que aparecen las hemorroides externas por el resto de síntomas que las acompañan. Entre otras cosas, se pueden reconocer a simple vista, porque son externas y al inflamarse pueden causar dolor. Sin embargo, después veremos su sintomatología completa. Además, no siempre estas causan dolor y puede que las de grados inferiores sí lo hagan; no se trata de una ciencia exacta, de ahí la importancia de acudir a un facultativo sea cual sea tu caso.

Causas de la aparición de varices o hemorroides anales

Diferencia entre varices varicosas y sanas

Existen algunos factores de riesgo que pueden favorecer que aparezcan de manera más temprana. A continuación, mostraremos un listado de estos para que, si estamos a tiempo, podamos hacer algo para evitar este desagradable problema:

  • Problemas relacionados con el peso, como podría ser la obesidad.
  • Diarrea crónica.
  • Retención de heces (evitar por voluntad propia la defecación en el baño, cuando se tienen ganas, reiteradamente).
  • Exceso de fibra, cafeína, teína, picantes y alcoholes en la dieta diaria.
  • Mantener demasiadas o inadecuadas sesiones de sexo anal.
  • Antecedentes familiares con el mismo problema.
  • Padecer cirrosis.
  • Personas que pasan mucho rato sentadas en el inodoro o que se colocan en mala postura.
  • El embarazo (tanto por los cambios hormonales que se presentan como por la propia presión en la zona) y el parto.
  • Estilo de vida sedentario.
  • Ingesta abusiva de determinados fármacos que trabajen activamente sobre el esfínter como son, por ejemplo, los laxantes.
  • Esfuerzos de la zona de diversa índole, como levantamiento de pesas.
  • Aunque el factor de riesgo más grave y el que hay que solucionar rápidamente es el estreñimiento, ya que hay que hacer demasiado esfuerzo en el baño y esto provoca un alivio a corto plazo, pero grandes problemas para el futuro.

Este listado de síntomas puede variar de forma personalizada en cada paciente, y aunque no tienen porque darse todas en conjunto, si hay algunos que su aparición es inevitable si padecemos este tipo de enfermedad hemorroidal.

¿Que síntomas son característicos cuando sufrimos de varices anales?

En general, ni siquiera nos damos cuenta de que padecemos de varices en el ano y recto hasta que estas están agravadas pues, en un principio, pueden ser asintomáticas. Cuando el problema va creciendo es cuando empezamos a notar los síntomas. Estos van desde una simple molestia al defecar hasta la aparición de la propia vena en el exterior del ano y pasando por muchos otros.

Por lo general, de lo primero que te vas a dar cuenta es de que sientes una especie de leve pinchazo cuando haces esfuerzos al defecar. El siguiente puede que sea un tono rosado en el papel higiénico al limpiarte después de ir al baño o incluso gotitas de sangre. Esto puede ocurrir sin que exista dolor. También uno de los primeros síntomas es la hinchazón de la zona del ano.

El sagrado pasa a ser moderado o abundante conforme el grado de la vena varicosa aumenta. Es en este punto cuando la almorrana pasa a ser una patología que muestra molestias de todo tipo, desde picazón hasta ardor. La molestia pasa a convertirse en dolor. Este, además, no se da sólo en el baño sino que podemos sentirlo en cualquier momento de manera repentina aunque fugaz.

Cuando llega un grado elevado de esta dolencia, las varices anales emergen al exterior, convirtiéndose en prolapsadas. El paciente tiene que realizar esfuerzos muy grandes para poder evacuar. La sangre de la zona se colapsa, las hemorroides salen al exterior y pueden ser observadas por un médico especializado rápidamente. Este tipo de hemorroides son de nivel 2 y 3.

En este grado, el afectado puede notar gran irritación y picor. En el momento de acudir al baño o sentarse comienzan a notar dolor y sangrado, acompañados de prurito. También podemos encontrar, en algunos casos, una secreción alrededor de la hez, que no es otra cosa más que nuestra propia mucosa anal. El contacto con la piel producirá irritación de la zona, quemazón y malestar.

De todas maneras, este tipo de síntomas también pueden indicar otro tipo de problemas de salud, por lo que lo más recomendable cuando se produce cualquiera de ellos es acudir a nuestro médico de cabecera lo antes posible para que nos derive al médico especializado en esta zona del cuerpo.

Por ejemplo, algunos problemas que pueden causar sangrado anal son:

  • Cáncer de recto
  • Infecciones
  • Fisuras anales
  • Problemas diverticulares

Este sangrado se debe vigilar, ya que, además de la incomodidad, si no se corta puede provocar casos de anemia en el paciente. Pero tampoco hay que alertarse a un nivel demasiado alto ya que una variz anal nunca va a derivar en un cáncer.

Para poder hacer un diagnóstico de esta enfermedad hay que realizar un examen físico de la zona anal y una anoscopia que a nivel interno puede ayudarnos a clasificar el grado del problema. Si el paciente padece una dolencia muy grave, se debe realizar una colonoscopia para dar salida a la situación y comprobar si las varices anales van acompañadas de otras patologías del ano.

Tratamiento y prevención ante una variz anal

Cremas y pomadas para aliviar los sintomas de las varices en el ano

Ahora que nuestro médico especialista ha conocido a través de examen el grado de alcance de la lesión que tenemos, hay que pasar a explicar lo que podemos hacer para paliar los síntomas. Cada médico te dará los pasos a seguir que se estipulan en cada estadio o nivel de gravedad, si bien, existen una serie de pautas generales que sirven tanto para minimizarlos síntomas como a modo de prevención.

  • Para poder aliviar el dolor, muchas personas recurren a los baños de asiento de agua tibia como método eficaz que se lleva siglos utilizando. También se pueden colocar compresas en el caso de mujeres.
  • A la hora de limpiarse hay que evitar el uso de papel, Podemos optar por toallitas humedecidas en diferentes composiciones, como el aloe vera o bien lavarnos con agua y jabón y secarnos después de cada deposición.
  • Nosotros podemos corregir un poco nuestra dieta, de manera que si tomamos mayor cantidad de fibra, los sangrados y la comezón bajan de intensidad.
  • Hay que evitar ingerir alimentos picantes, aunque esto no tiene porque tener una relación directa con el problema, pero si irritan el canal anal y nos agravan los síntomas.

Médicamente hablando, el facultativo tiene varias opciones para ofrecerte:

  • Se puede tratar el problema de estreñimiento con laxantes.
  • También pueden recomendarnos pomadas contra este tipo de varices, las cuales nos sirven como fórmula calmante y como lubricantes de la zona. No se recomienda que se utilicen estas cremas de manera abusiva.
  • El médico nos puede recomendar supositorios con corticoides que no se pueden utilizar durante más de una semana.
  • Una vez que la hemorroide aflore al exterior se realiza una intervención sencilla, a nivel ambulatorio, utilizando anestesia local.
  • Otra técnica es la escleroterapia, que ataca directamente a la variz anal mediante la utilización del láser.
  • Si sigue sin funcionar y el dolor es más intenso, se puede utilizar la técnica de la hemorroidectomía u otros tipos de cirugías más específicos.
  • Por última hay que destacar una opción muy poco conocida, ya que es muy moderna y se ha ido perfeccionando con los años. Se trata de introducir una aguja que trata de saturar la artería para que se reduzca el flujo de sangre, llegando a secar las varices. Es una técnica muy segura y permite que el paciente se recupere de manera más rápida. Los expertos la catalogan como el proceso menos agresivo que se puede aplicar a cualquier paciente que tenga este tipo de dolencias.

¿Conocías cuales eran los causantes que precipitaban la aparición de este tipo de varices o venas inflamadas? ¿Has sufrido en alguna ocasión por ellas? Y lo más importante, ¿Cómo pudiste curarlas? Coméntalo para dar luz a otros lectores que nos siguen día a día.

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【VARICES ANALES】¿Que son y como podemos tratarlas con ÉXITO?
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